La Astrología es el estudio del juego creativo que El Ser formuló para conocerse a sí mismo, todo aquello que reconocerás de ti mismo a través de la consulta astrológica es parte de Maya (la ilusión) que tú mismo has creado...


La idea es que puedas comprender mejor tu juego para experimentarlo de forma más consciente, aceptando tu propuesta de trabajo interno y que, cuando estés preparado, lo trasciendas y descubras que eres ese Ser infinito y eterno... Y eso, podría suceder cuando menos lo esperes...



Nathacha Oura

               Astróloga y Taróloga



Astrología Consciente


Una Astrología orientada a tu despertar interior y crecimiento que te facilita una comprensión más profunda de tus procesos internos  para que puedas experimentarlos de forma más consciente y desarrollar tu máximo potencial humano.

Este enfoque te permite hacer mayor consciencia de todos los arquetipos a través de los cuales tu Ser se expresa y que están orientados a diferentes cuestiones de la vida, tales como las relaciones, la profesión, la salud, la economía, los talentos, la espiritualidad, etc., todo ello orientado a tu autoconocimiento y a un mejor aprovechamiento de tu impronta natal.


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Lunas Llenas y Eclipses






Cada Luna llena nos trae una nueva oportunidad de florecimiento en algún área de nuestra vida pues representa el momento cúlmine del ciclo lunar, a lo largo del cual ha ido creciendo en nosotros una intención, un propósito, una semilla, que hemos ido regando con nuestro trabajo interno en función de las energías reinantes en ese ciclo que... Leer más 




El fuego es el elemento primordial de la creación, un elemento dinámico, cálido, vibrante e iluminador, capaz de quemar y devorar pero también de pero también de guiar con su luz y reconfortar con su calor... Leer más 




Como cada mes, la Luna viene a ofrendarnos su brillo nocturno, como una madre que se asoma a arroparnos con su luz envolvente, femenina, sutil, mágica, encantadora, revelando el misterio de la noche, trayendo luz a nuestra oscuridad con su sabiduría ancestral... Leer más 




Tauro es un signo que nos vincula, sobre todo, al mundo material y sensorial... Ver más 





Nos preparamos a recibir una Luna plena de energía, una Luna que nos invita a la acción, que nos insufla brío y vitalidad. Y es que, en esta oportunidad, el plenilunio tendrá lugar en el audaz y aguerrido signo de Aries, concretamente en el grado 16 del signo.

Aries, cuyo símbolo es el carnero, está representado por la frase “Yo Soy”, que hace referencia a su sentido de identidad, a su carácter individualista y a su urgencia de autoafirmación... Leer más 





La Luna siempre ha sido un motivo de inspiración para músicos, poetas y artistas en general, ella nos invita a soñar, a imaginar y a sumergirnos en una atmósfera misteriosa y romántica, con ese magnetismo y encanto que nos embelesa.

Esta experiencia sublime que tenemos de nuestra luminaria nocturna se verá acentuada el próximo plenilunio, en el cual veremos a la Luna florecer en el místico, mágico e inspirador signo de Piscis... Leer más 





Cada Luna llena nos brinda la oportunidad de tomar mayor consciencia acerca de nuestro mundo interior. Nuestras emociones e instintos son más visibles, más palpables, y nuestra sensibilidad y nuestro psiquismo se ven potenciados.

Y es que, durante el plenilunio,... Leer más...





La Luna Llena es siempre un momento de clímax, de culminación o máximo desarrollo del potencial energético del novilunio de cada ciclo.

En esta oportunidad, nos encontramos transitando un ciclo lunar marcado por... Leer más 



Tránsitos


Sextil Júpiter en Piscis-Urano en Tauro

Lo que pretendía ser un post sobre el actual sextil entre Júpiter en Piscis y Urano en Tauro se me alargó, así que merece su espacio aquí en el blog. 

A continuación os expongo varias formas en que puede expresarse, esperando podáis aprovechar de la mejor manera posible las energías que este aspecto amónico entre Júpiter, el benéfico mayor, en Piscis (uno de sus domicilios) y Urano en Tauro nos puede aportar... Leer más




Astrología arquetipal





Entre los mitos existentes acerca de Afrodita (Venus), diosa del amor y la belleza, encontrarnos algunos que la asocian con esta hermosa flor... Leer más




Tarot


Arcano XX ✰ El Juicio



El Juicio es, sin duda, uno de los arcanos más interesantes, no sólo por su connotación alegórica, que hace referencia a la resurrección que tiene lugar durante el juicio final bíblico, sino también por su profundo significado espiritual... Leer más




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Luna Llena en Virgo 2023




Cada Luna llena nos trae una nueva oportunidad de florecimiento en algún área de nuestra vida pues representa el momento cúlmine del ciclo lunar, a lo largo del cual ha ido creciendo en nosotros una intención, un propósito, una semilla, que hemos ido regando con nuestro trabajo interno en función de las energías reinantes en ese ciclo que corresponderían a la del signo donde ha tenido lugar el novilunio y la de aquel donde tendrá lugar el plenilunio, respaldadas o estimuladas por el resto de energías que constituyen el resto de signos zodiacales y que la Luna irá recorriendo a lo largo del ciclo lunar o lunación.

En esta ocasión, nos encontramos transitando un ciclo lunar que tuvo su inicio en el grado 01 del sensible, intuitivo y místico signo de Piscis y que tendrá su plenilunio o Luna llena en el grado 16 del perfeccionista, racional y pragmático signo de Virgo.

Esto quiere decir que durante el novilunio sembramos una intención de naturaleza sensible, inspirada, intuitiva, basada en nuestros sueños e ilusiones y en el enorme potencial creativo de nuestra imaginación, así mismo podemos haber sembrado un propósito de autotrascendencia, de comunión con lo sagrado, con aquello que es infinito, eterno e insondable, con todo aquello que va más allá de nuestro personaje vital, de nuestro cuerpo, mente y emociones, así como de las apariencias materiales y sensitivas, con la fuente divina de creación que silenciosamente sustenta la existencia y que a la postre constituye nuestra verdadera naturaleza.

Puede también que la intención que sembramos fuese una especie de caos creativo, como un mar de infinitas posibilidades, como un montón de sueños e ilusiones que quizá en ese momento no sabíamos muy bien como íbamos a plasmar en la realidad, haciéndonos sentir tan ilusionados como confusos y perdidos o que esta haya sido fruto de alguna desilusión, de alguna emoción de soledad, de pérdida, de abandono, de engaño o de traición, que nos dejó interiormente descolocados o, por el contrario, de un sentir de amor incondicional, de una necesidad de perdón y/o redención, de aceptación de nuestro propósito vital y de entrega al mismo.

Sea como sea, la propuesta de este ciclo nace de un lugar impregnado de una enorme sensibilidad, de una profunda emocionalidad, de un poderoso psiquismo, de un lugar que puede resultar muy vulnerable o hacernos sentir así, como también inspirarnos y mostrarnos toda la fe, la belleza sutil, la poesía, la magia, la plenitud y el amor incondicional que aún no habíamos reconocido en nosotros y que está pidiendo ser experimentado e integrado a la luz de la consciencia a lo largo del ciclo para sustentar desde esa energía sutil aquello que habrá de manifestarse de forma tangible, ordenada, virtuosa y pragmática a través del signo de Virgo durante este plenilunio y que a lo largo del ciclo irá tomando forma y mostrando sus matices, puliéndose, para que esa intención que sembramos en Luna nueva pueda brillar de la forma más nítida, clara y perfecta posible.

Hemos pues emergido de las misteriosas y hasta aterradoras profundidades abisales del inconsciente y navegado por los fértiles y encantadores mares, a veces calmos, a veces tempestuosos de nuestro mundo emocional para arribar al puerto firme y seguro desde donde llegaremos a los prósperos campos donde cosecharemos aquello que hemos ido trabajando en nuestro interior a lo largo de esta mágica, alucinante, confusa y caótica travesía lunar que se irá volviendo más racional, realista y certera de cara al plenilunio virguiano.

Y es que Virgo, signo opuesto de Piscis, aporta claridad donde este tiene dudas, orden donde este exhibe caos, síntesis y practicidad, donde este plantea dispersión y complejidad, concentración donde este muestra despiste, preocupación por el detalle donde este abarca la totalidad, una totalidad fértil y creativamente caótica en la que Virgo cumple la función de organizar ese caos y hacer que se fragmente en miles de formas lógicas con una utilidad propia y prospere.

Es así, en esta mágica y lógica sinergia que Virgo y Piscis dan curso al viaje de la consciencia desde los mundos sutiles al mundo de las formas, gracias a la acción inspiradora de Piscis y manifestadora de Virgo.

Un mundo de formas que, tarde o temprano, Piscis acabará por disolver, haciendo que Virgo se repliegue sobre sí mismo como un rompecabezas cuyas piezas van fusionándose y desapareciendo la una en la otra hasta, finalmente, disolverse por completo en una totalidad sin divisiones ni diferenciación alguna.

El plenilunio en Virgo nos propone el desafío de reconciliar y conjugar la acción intuitiva, la creativa imaginación, la activa inspiración y la poderosa sensibilidad y magnetismo del Sol en Piscis con la emocionalidad pragmática, la sensibilidad de tipo práctico, la necesidad de orden, trabajo y perfeccionamiento y la capacidad de nutrición y protección a través del servicio y los detalles, del signo de Virgo.

Con la Luna llena en Virgo nuestro mundo interior estará impregnado de racionalidad y realismo. Su energía promueve el cuestionamiento de los instintos, las emociones y el psiquismo, haciendo una criba de todo aquello que realmente puede sernos útil en un sentido práctico y buscando generar un orden en ese caos que interno con el que pudimos encontrarnos de cara al novilunio.

De alguna manera, puede decirse que este plenilunio viene a hacernos tocar tierra. A pararnos en la realidad tangible y dejar de fantasear de forma desmesurada a nivel emocional e instintivo pues, mientras Piscis vive de ilusiones, Virgo sólo se contenta con aquello que puede palpar, medir o comprobar de alguna manera, con aquello que tiene un sentido lógico y que tiene alguna función o utilidad. Mientras Piscis sueña e inspira, Virgo analiza y resuelve.

Esta Luna también nos vuelve exigentes a nivel emocional, al mismo tiempo que protectores, lo cual se hará notar especialmente en nuestros vínculos familiares y afectivos, dando tendencia a preocuparse y cuidar al detalle del otro, pudiendo llegar incluso a sobreprotegerle.

Así mismo, la Luna virguiana es propensa a la crítica en el ámbito hogareño y afectivo, pues busca el perfeccionamiento y la eficiencia. Esto es así porque arquetípicamente Virgo se asocia al mito de la Diosa Astrea, hija de Zeus y Temis, la cual fue destinada a la Tierra durante la edad de oro, que era la de una humanidad idílica, pura e inmortal, muy distante de lo que es nuestra sociedad actual.



En este sentido, es importante recordar que la perfección es un ideal difícil, por no decir imposible, de alcanzar, por lo que hemos de aprender a aceptar que no somos perfectos, sin embargo sí que somos perfectibles, es decir, siempre podemos mejorar si realmente nos lo proponemos, pero hemos de ser amables y compasivos para evitar caer en sobreexigencias neuróticas que pueden resultar agotadoras tanto para uno mismo como para los demás, así como críticas destructivas que pueden llegar a ser muy dañinas para el autoestima y para la salud mental y emocional y para la armonía de nuestras relaciones.

La función crítica de la Luna en Virgo debe estar moderada por la sensibilidad en su accionar del Sol pisciano, y ha de tener como finalidad construir, contribuir al desarrollo y la prosperidad, entendida en su sentido más amplio, de aquel a quien va dirigida.

Sea como sea, estaremos más pendientes de nuestros familiares y afectos, prestos a servirles en aquello que podamos y demandando también su ayuda o servicio en aquello que precisemos.

La forma que tiene de nutrir esta Luna es así, muy pragmática, reparando más en los asuntos prácticos del día a día, como lo son las labores hogareñas, el hacer la compra, el preparar y servir la comida, la limpieza y la higiene, la atención de la salud de los familiares y la seguridad del hogar.

Esta es su forma de demostrar afecto, a través del trabajo y el servicio cotidiano, dejando poco espacio a una afectividad más dulce y directa. Y es que la Luna en Virgo suele expresar su afecto con hechos, no con palabras ni con carantoñas, sino con actos de servicio y pequeños detalles o atenciones, a través de los cuales muestra el cariño que siente por otros.

En otro orden de ideas, los asuntos prácticos de la casa estarán a la orden del día. Es posible, por ejemplo, que tengamos que hacernos cargo de algún arreglo, o que decidamos hacer una limpieza más exhaustiva de lo habitual o poner en orden algún rincón olvidado que está pidiendo a gritos más atención.

Y en general, durante este plenilunio estaremos más preocupados por todo lo relativo a la higiene, la limpieza, la seguridad, la nutrición y el ejercicio, así como también por nuestros animales o mascotas.

Es una buena Luna para conectar más con la naturaleza, sobre todo con el campo y las cosechas, representados por este signo de tierra que, entre otras cosas, tiene que ver con el trabajo y la prosperidad obtenida a través del este.

Ceres, planeta asociado a la Magna Mater, diosa madre de la naturaleza, deidad de los cereales y las cosechas, es uno de los regentes modernos de Virgo, el cual comparte su regencia con Vesta, asteroide representado simbólicamente por esa virginal diosa del hogar, guardiana del fuego sagrado, con Palas, asteroide asociado a Palas Atenea, diosa de la verdad, la sabiduría práctica, así como de las artes y oficios, la estrategia, las artes de la supervivencia y la lucha justa, con Higia, asteroide vinculado simbólicamente a Higia, diosa de la salud, curación y la higiene, y con el tradicional Mercurio, asociado al Dios del comercio y la elocuencia.

Sabiendo esto, aunado al simbolismo de Astrea, a cuyo mito este signo se encuentra asociado, se comprende que a Virgo es prolijo en virtudes y habilidades, pero también tiene sus defectos, como todo signo, entre los cuales destacan su carácter obsesivo y crítico que pueden dificultar sus relaciones y convertirlo en un tiquismiquis, su alto nivel de autoexigencia, que puede resultar agotador, y su cerrazón mental, que le dificulta el acceso a una visión más holística de la existencia.

En otro orden de ideas, es importante recordar que la Luna también tiene que ver con la cotidianidad, con nuestro diario vivir, y Virgo es rutinario por naturaleza, además de muy trabajador, un signo que acostumbra a llenar su día con múltiples ocupaciones, por ello, durante este plenilunio y a lo largo de este ciclo lunar, es normal que prestemos mayor importancia a nuestra rutina diaria, a nuestro trabajo y ocupaciones, sean cuales sean, procurando en todo caso sentirnos útiles, eficaces y productivos.

Una recomendación que suelo hacer en torno a esta Lunación es hacer uso de una agenda u organizador de tareas, cosa que a Virgo le encanta pues le facilita cumplir a cabalidad con todas sus ocupaciones. Y si ya la seguimos usando el resto del año o incluso de nuestras vidas, esa área de nuestra carta natal donde tengamos al signo de Virgo nos lo agradecerá especialmente.



Sea como sea, aquello que hagamos en nuestro día a día lo haremos más concentrados, prestando mayor atención al detalle, buscando estar precavidos ante cualquier eventualidad, procurando poner orden allí donde hay caos, y con un cierto afán de perfección.

Es importante, no obstante, no caer en las neuras u obsesiones, típicas de este signo, así como en el exceso de preocupación y de trabajo, pues ello podría pasarnos factura y dejarnos agotados energéticamente al final del ciclo.

Hay que tener en cuenta además la tensión añadida por la T cuadrada de la que estarán formando parte los luminares con el planeta Marte en Géminis como foco de esta configuración cósmica que nos invita, entre otras cosas, a reconciliar la practicidad, el raciocinio, el orden y la capacidad de síntesis de Virgo con la intuición, la sensibilidad, la inspiración y la profundidad de Piscis, ante el desafío alguna iniciativa de tipo intelectual.

Esta dinámica celeste podría, por otra parte propiciar conflictos comunicacionales debido a mal entendidos, despistes, engaños, críticas o verdades que salen a la luz.

Pueden presentarse por ejemplo disputas por la autoría de escritos o debates acalorados en los medios de comunicación en torno a fake news que no van a colar tan fácilmente a la población que en estos momentos se mostrará más prudente, incrédula y crítica con según que informaciones.

Es recomendable, así mismo, estar más atentos de lo habitual en la conducción pues con esta T cuadrada, enfocada por Marte en Géminis, y Mercurio, dispositándolo en el signo de Piscis, hay mayor propensión a accidentes viales pues este signo tiende al despiste, la confusión, la somnolencia, así como a sentirse atraído, en mayor o menor medida, por ciertos vicios o adicciones tales como el alcohol o las drogas que, especialmente a la hora de conducir, pueden jugar una mala pasada, así que hay que estar prevenido ante despistes e imprudencias, adormecimientos o pérdida de conciencia, así como también ante confusiones generadas por mala señalización, ante baja visibilidad por neblina o frente a alguna situación de caos vial.

A esto hay que añadir que Neptuno que está en conjunción al Sol en el signo de Piscis y en oposición con la Luna llena virguiana, también se encontrará formando una T cuadrada con esta última y con Marte en Géminis, que por lo tanto será foco también de la misma. La implicación de Neptuno en dicha configuración refuerza pues el riesgo de accidentes viales por despistes, confusiones, imprudencias, sueño o desvanecimientos.

Neptuno en Piscis formando parte de esta configuración también puede facilitar los olvidos o desvaríos a los que la Luna en Virgo tendrá que hacer frente aportando claridad, discernimiento y sentido común, no obstante, la presencia de Mercurio, dispositor tradicional de la Luna llena Virguiana en el difuso y complejo signo de Piscis, donde además se encuentra caído y, por lo tanto, debilitado, puede acabar distorsionando esa claridad y esa verdad que el signo de Virgo procura. Es como si no tuviéramos muy claro que eso que consideramos cierto realmente lo es, haciéndonos dudar de nuestras ideas e incluso, de nuestras percepciones. 

Así que habrá que tener especial cuidado con cualquier tipo de engaño, estafa o manipulación, sobre todo de tipo religioso pues el dogmatismo y el fanatismo estarán a la orden del día, mientras que nosotros podemos encontrarnos interiormente más flexibles, vulnerables e influenciables de lo que normalmente se podría esperar en un plenilunio virguiano. No obstante, si sabemos mantener la cautela y el discernimiento a flote pillaremos las mentiras o las imprecisiones a tiempo resistiéndose a tomar decisiones precipitadas o a embarcarnos en iniciativas poco fiables.

Por contraparte, puede que se nos esté invitando, en cierta instancia, a hacer un voto o salto de fe en el ámbito de nuestra vida representado por la casa en la que tenemos al signo de Piscis en nuestra carta natal pero ello será en detrimento de ese pragmatismo, racionalidad y prudencia que la Luna en Virgo suele precisar para sentirnos seguros y protegidos y comportará el riesgo de acertar o no con nuestra intuición y nuestras percepciones.




En todo caso, Neptuno añadirá una dosis extra concentrada de inspiración, sensibilidad, encanto, intuición, fe e imaginación y amor incondicional a cualquier desafío intelectual o comunicacional que estemos iniciando, liderando o por el que nos encontremos luchando, que habrá que saber reconciliar y equilibrar con la energía más bien pragmática, productiva, lógica y analítica que la Luna llena Virguiana está movilizando en nuestro interior y que, con Mercurio en Piscis, busca una salida sensible e inspirada.

Por su parte, el Sol en Piscis estará siendo flanqueado, por un lado, por Mercurio y, por otro, por Neptuno, formando parte así de un stellium en el signo de Piscis, donde también tendremos a Saturno estrenando su tránsito por este territorio zodiacal de naturaleza caótica, misteriosa y altamente sensible.

Los primeros estarán conjugando la acción y la comunicación sensible, intuitiva e inspirada, reforzada por la profunda sensibilidad de Neptuno, que está fuerte en su domicilio, pero este combo también puede propiciar cierto caos, confusión y desinformación en torno a acciones evasivas, poco claras o poco prácticas, todo ello confrontado por una Luna que precisa orden , claridad, verdad y honestidad, que lo cuestionará todo y no se conformará con las medias tintas ni las incongruencias que pueden surgir no sólo en el ámbito personal sino colectivo, a través de los montajes y fake news, así como de los engaños y medidas populistas de mandatarios y otros personajes resaltantes que son capaces de vender humo en un intento desesperado por conservar su poder y/o su fama, amén de esa disposición de la Luna por parte de Mercurio en Piscis que, como he mencionado anteriormente buscará, a toda costa, la manera de convencernos de lo insólito y de justificar lo injustificable.

No en vano, en la mitología el dios Mercurio es considerado patrón de los ladrones y de los comerciantes, y cuando este planeta está Piscis exhibe una habilidad especial para camuflar sus intenciones y para vender la moto, como se suele decir.

Por ello, hay que ser el doble de prudentes y recordar que estamos en un mundo de ilusiones, que esta existencia como tal ya es una ilusión en sí en la que cada actor interpreta su personaje, y la mayoría de las veces actuamos a conveniencia de nuestros propios fines egóicos, no siempre con la suficiente consciencia como para tener en consideración a los demás, así que a cada uno corresponde trascender ese ego para poder ser más íntegro y compasivo, esa es la invitación más elevada que nos tienden, respectivamente, la Luna llena en Virgo y el Sol en Piscis.

En otro orden de ideas, este es un tiempo que puede resultar desafiantemente productivo para artistas y personas del ámbito de las artes, la espiritualidad o aquellas dedicadas a labores de servicio o voluntariado pues puede motivarles a perfeccionarse y ocuparse de asuntos prácticos que son necesarios para aterrizar la inspiración creativa y las aspiraciones trascendentes de unos y de otros.

Saturno también los ayudará en este sentido pues les aportará disciplina, paciencia y perseverancia. No obstante, les exigirá un mayor esfuerzo y les pedirá cierta austeridad y pragmatismo.

Este planeta, en su tránsito por el signo de Piscis, ha venido, entre otras cosas, a poner orden en el caos, a marcar límites a todo aquello que resulte engañoso o incongruente, a procurarnos maduración espiritual, a demandar que nos tomemos más en serio nuestra sensibilidad e inspiración, dotándolas de un sentido práctico, a pedirnos ciertos sacrificios para alcanzar nuestras metas, a enseñarnos a ser más realistas y invitarnos a plasmar nuestros sueños con disciplina y esfuerzo sostenido.



Así mismo, Saturno en Piscis nos enseñará a través del dolor y el drama, los engaños, el sacrificio, la entrega, el amor incondicional y el perdón, diluyendo las murallas que habíamos levantado y las corazas que habíamos construido para autoprotegernos, permitiéndonos conectar con nuestra vulnerabilidad a un nivel más profundo y haciéndonos más compasivos gracias a sus pruebas y desafíos.

Igualmente, disolverá los límites autoimpuestos que dificultan la realización de nuestros sueños, a la vez que nos enseñará a ser más realistas para distinguir lo factible de lo utópico.

Esto es que lo podremos experimentar a lo largo del tránsito de Saturno, arquetipo relacionado con el tiempo y la materia, en esa área de la vida representada por la casa/s de nuestra carta natal donde este tenga lugar a lo largo de su recorrido de aproximadamente dos años y medio por este signo.

Por último, recordemos que Urano aún se encuentra en su tránsito por el signo de Tauro propiciando cambios radicales, lentos pero seguros que, de cara al plenilunio, se verán respaldados y facilitados por la inspiración creativa del Sol en Piscis y la cuidadosa organización y planificación cotidiana de la Luna en Virgo, a través de un sextil y un trígono, respectivamente, con los que los luminares estarán respaldando su proceso.

Así mismo, esa enorme creatividad pisciana aunada a la necesidad de trabajo y prosperidad y virtuosismo de Virgo pueden propiciar cambios positivos a nivel económico, de recursos y/o de valores. Valga decir que la productividad a través de las redes sociales puede verse especialmente favorecía por estos aspectos.

De igual manera, ese amor incondicional, empatía y comprensión que, generosamente, dispensa el Sol en Piscis y la necesidad de integridad y de perfeccionamiento de la Luna en Virgo contribuirán a promover esa renovación de la autoestima que Urano en Tauro nos viene proponiendo hace tiempo.

Deseo que esta Luna llena nos cobije con su protección brindándonos un espacio seguro en el que disfrutar de la sensibilidad que el Sol, Mercurio y Neptuno en Piscis quieren ofrendar a nuestra alma.

Aprovechémosla, entre otras cosas, para poner orden nuestro caos, para cuidar de nuestros afectos con detalles especiales y reconfortarlos con dulces y sanadoras palabras, para purificar nuestras emociones y obrar en nuestra sanación, para trabajar en compañía de una buena música permitiendo fluir nuestra imaginación y dándole un sentido práctico para poder ser así más productivos, y sobre todo para conducir nuestra autoindagación o trabajo introspectivo a un punto de rendición ante el encanto de nuestra verdadera naturaleza, trascendente, infinita y eterna.



Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Luna Llena en Leo 2023



El fuego es el elemento primordial de la creación, un elemento dinámico, cálido, vibrante e iluminador, capaz de quemar y devorar pero también de pero también de guiar con su luz y reconfortar con su calor.

Es, sin duda, el descubrimiento más importante que el ser humano ha hecho en toda su aventura evolutiva sobre la tierra, pues sin este le habría sido imposible sobrevivir.

Y es en el signo de Leo que este elemento se muestra con toda su fuerza y majestad.

Si en Aries tenemos la chispa inicial, y en Sagitario las brasas que, aún siendo susceptibles de apagarse, pueden volver a avivarse, en Leo el fuego se presenta vibrando plenamente en forma de llama.

Este plenilunio que tendrá lugar en el grado 16 del signo de Leo, vendrá pues a avivar la llama del alma, a hacer resplandecer nuestro fuego interior.

Este signo aporta fuerza y valentía, poder y vitalidad, pasión y entusiasmo, creatividad y brillo.

Cuando la Luna se ve florecer en luz con este signo como telón de fondo, la energía femenina que este astro representa cobra protagonismo, como una actriz maravillosa que nos impacta con su imagen deslumbrante, como una reina nocturna sobre la cual se vierte la atención.

Nuestro mundo inconsciente se manifestará de forma vibrante y poderosa a través de los sueños, la intuición, las corazonadas y cualquier otra expresión de nuestro psiquismo. De hecho, este plenilunio favorece el reconocimiento y potenciación de cualquier don psíquico que podamos poseer.

Así mismo, nuestros instintos y emociones emergerán con fuerza y demandarán ser visibilizadas y expresadas plenamente.

Es momento pues de que la mujer salvaje se haga presente, de que ese lado más animal de la naturaleza femenina brille para ser reconocido y abrazado.

Todos tenemos, independientemente de nuestro sexo y género, una energía masculina y una energía femenina en nosotros, cuyos arquetipos fundamentales son, respectivamente, el Sol y la Luna.

Es esa dualidad energética la que nos permite estar encarnados en este plano transitando esta experiencia evolutiva, una dualidad que busca ser integrada en nosotros y que en cada plenilunio se muestra en todo su esplendor, tanto en el cosmos celeste como en el cosmos interior, como una invitación a tomar consciencia de ella, presentándonos a ambas energías confrontadas para que, honrando la naturaleza de cada una, nos demos a la tarea de reconciliarlas.

En esta oportunidad, el Sol, desde la libertad e irreverencia propia del signo de Acuario proyectará sus rayos sobre ese mágico espejo que es la Luna, para ser reflejados con el poderío, la intensidad y claridad del signo de Leo.

Ambos, Leo y Acuario, a pesar de sus diferencias al ser signos diametralmente opuestos, tienen en común su enorme creatividad, esa que permite a Acuario innovar, generar multiplicidad de ideas, descubrir y manifestar multiplicidad de formas y a Leo jugar y autoexpresarse, actuar y brillar.

Y es que la Luna llena leonina representa no solamente a esa reina madre que nos guía con su luz clara y radiante, ese contenido inconsciente que es revelado a la luz de la consciencia de forma majestuosa, sino también al niño/a interior creativo/a y juguetón/a que ella alberga en su seno, ese/a que con su extroversión y espontaneidad nos hace sentir vivos.

Este plenilunio viene pues a conjugar ambas polaridades, acuariana y leonina, a través del reconocimiento de nuestro papel activo como cocreadores de la realidad y de ese niño interior juguetón, vibrante y poderoso que necesita expresar su creatividad a través de la imaginación y que precisa ser reconocido.

Es momento pues de conciliar a través de ambas polaridades, masculina y femenina, toda la fuerza de nuestro potencial creativo, permitiéndole expresarse libremente al reconocer, aceptar, abrazar y cultivar nuestros dones y talentos.



Así que es importante atender a ese llamado del animal interno que desea rugir y mostrar su poderío, de ese niño interior que necesita autoexpresarse, de esa energía vital que precisa crear, de esa luz que, respondiendo a su naturaleza sagrada, divina, busca, de forma natural, resplandecer, iluminar, guiar.

Y es que la luz de Leo representa también la Luz crística, la luz del guía, del maestro, la llama de la antorcha celestial que es el Sol, su regente, arquetipo tanto del padre como del hijo divino, símbolo pues del Cristo, la Luz del mundo.

Cuando la Luna, esa divina matriz cósmica, alberga en su seno la Luz del Sol acuariano, entronada en el flameante y luminoso signo de Leo, el arquetipo crístico, entendido en un sentido universal, irradia y expresa su luz de múltiples formas para que la luz del Cristo interior pueda florecer en cada quien.

Es tiempo entonces de reconocer y abrazar esa llama divina que habita en el alma humana, esa que vibra en cada uno de nosotros y que florece a través de nuestra creatividad, de nuestro brillo y generosidad.

Es también un momento clave para tomar mayor consciencia de nuestra dimensión emocional y hacer un trabajo interno de iluminación que permita quemar simbólicamente en esa llama leonina todo aquello que nos ha reprimido y alienado impidiéndonos brillar.

Este trabajo interior será finalmente completado por el Sol, dispositor de esta Luna llena leonina, el cual será capaz, desde el signo de Acuario, de liberar a ese animal enjaulado, a ese niño interior que, de alguna manera, haya podido estarse sintiendo anulado o reprimido, ese niño que está ansioso por jugar, crear y cocrear y que ambiciona poder descubrir, inventar y brillar de forma original, en función de su propósito.

En este sentido, es importante que cada quién responda a esta invitación de acuerdo a la impronta de su Sol natal que es el que hace referencia al propósito vital, por tanto, tener en cuenta la posición de nuestro Sol de nacimiento, tanto por signo como por casa, será muy importante, así como también las casas de nuestra carta natal por las que se encuentren transitando la Luna leonina y el Sol acuariano para el momento del plenilunio pues ese será el campo o esfera de la vida donde esa energía lunar nos pedirá jugar y crear, autoexpresarnos, y donde la energía solar canalizará esa necesidad de autoexpresión de forma creativa, polifacética, sorpresiva, cambiante, revolucionaria, liberadora, renovadora y original, en función de la energía que nuestro Sol natal trae como impronta.

No obstante, durante el plenilunio, el Sol se encontrará haciendo conjunción a Saturno en Acuario, invitándonos a organizar ese caos creativo para darle forma y a aplicar una buena dosis de esfuerzo y disciplina para ser capaces de cristalizarlo, haciéndolo de forma original e innovadora.

Mientas, la Luna leonina se encontrará haciendo oposición a este dúo planetario, y es ahí donde nuestro niño/a interior se puede llegar a sentirse algo coartado en su espontaneidad ya que habrá de comprender que la libertad del acto creativo implica también la responsabilidad de llevarlo a cabo y que a veces jugar puede conllevar seguir ciertas normas y respetar ciertos límites.

En este sentido, tendrá dos opciones, aceptar autoexpresarse de la forma más creativa posible dentro de ciertos parámetros o normas, o bien, reaccionar a través de la energía del Sol acuariano, dispositor de la Luna llena leonina, de forma rebelde, irreverente, transgrediendo las normas o reinventándolas a voluntad, de tal manera que pueda dar curso libremente a su autoexpresión.



Esto, según el grado de consciencia desde el que se esté operando puede ser experimentado como un mero capricho del ego o como un acto consciente de empoderamiento en función de las demandas de nuestro propósito vital.

Eso sí, hemos de estar preparados, en todo caso, ante actitudes represivas o de rechazo frente a nuestra necesidad de autoexpresión, de brillo y de reconocimiento, o quizá puede que seamos nosotros mismos los que nos encontremos reprimiendo nuestra libertad creativa ante la necesidad de sentirnos aceptados, o que seamos nosotros los que coartemos a los demás anulándolos, aplastando su orgullo o cercenando su dignidad, en una actitud arrogante de castigo o llevados por el sentimiento de superioridad que puede surgir cuando se detenta o posición de influencia, de autoridad, o un liderazgo mal entendido.

Sea como sea, la atmósfera emocional de este plenilunio será intensa y revitalizadora, dramática y apasionada. Pudiendo verse reflejada en esta tanto los defectos como las virtudes del signo de Leo.

Será posible entonces ver emerger el egoísmo, los celos, la posesividad, el orgullo, la arrogancia, como también la dignidad, la generosidad, la creatividad, la claridad, la vitalidad, la fuerza, la valentía, el empoderamiento.

Hay además una tendencia a adoptar actitudes infantiles y egocéntricas o bien paternalistas y protectoras, así como también roles de guía o maestro, especialmente con nuestros familiares y afectos.

Se harán también patentes la necesidad de reconocimiento y liderazgo a través de aquella/s área/s de la vida representada/s por la casa de nuestra carta natal en la que tenga lugar el plenilunio.

La invitación, en todo caso, es a tomar consciencia de esas necesidades que precisan ser satisfechas y de esas emociones que piden ser reconocidas atendidas y, en algunos casos trascendidas, para lo cual el Sol en Acuario cumplirá su función liberadora de los condicionamientos egóicos que, de alguna manera, nos atenazan, así como de las estructuras que han sustentado al ego, representadas por Saturno que, al estar este en Acuario, piden un derribo o una renovación por encontrarse ya caducas o no estar vibrando en coherencia con nuestro actual estado de conciencia.

El Sol acuariano nos ayudará a desapegarnos y a desdramatizar, potenciando e incentivando las cualidades positivas de la Luna llena leonina y facilitando la liberación de aquellas características negativas de esa animalidad descontrolada que nos devora el alma, como pueden ser los celos, la posesividad o el afán de dominio, permitiéndonos gestionar el ego a través de la sabiduría para ser capaces de canalizar su enorme potencial creativo.

Esta dinámica energética la vemos muy bien reflejada a través del Tarot en el Arcano de la Fuerza, en el que la inteligencia superior domestica los instintos, permitiéndonos experimentarlos de forma consciente, sana y creativa.

En este Arcano se nos insta a conjugar nuestra naturaleza humana y animal, reconociendo la divinidad como algo inherente a ambas, lo cual permite integrarlas, desarrollando la inteligencia emocional a la par que damos cauce a nuestro potencial creativo, permitiéndonos experimentar de forma consciente el fuego sagrado de nuestra sexualidad, nuestro cuerpo y nuestras emociones, jugar, crear y brillar, fuertes y empoderados, siendo capaces de estar presentes en el aquí y el ahora y de realizar el autodominio que consiste no en reprimir sino en saber gestionar y canalizar con inteligencia y sabiduría esas fuerzas animales, instintivas, telúricas que también forman parte de este avatar humano que estamos encarnando en esta apasionante aventura evolutiva.

Esta carta pues, resume bien el trabajo central de esta Luna llena, conciliar nuestra naturaleza humana con nuestra naturaleza animal y permitir que la divinidad que somos en esencia brille y se exprese libremente a través de estas, en toda su majestad y plenitud.



No obstante, hay que tener en cuenta muy especialmente los aspectos que la Luna y el Sol se encontrarán formando durante el plenilunio.

En este sentido, contaremos con una T cuadrada formada por el Sol en Acuario, la Luna en Leo y Urano en Tauro, siendo este último dispositor moderno del Sol en este plenilunio y durante todo su tránsito por el signo de Acuario, además de constituir el punto focal de esta T cuadrada.

Dicha configuración planteará, en este caso, el desafío de aplicar o encajar ciertos cambios radicales que podrían poner en juego nuestra estabilidad pero que son necesarios para que la dinámica creativa que propone este plenilunio pueda llevarse a cabo pues son estos los que estimularán esa creatividad.

Puede que estos tiempos de cambio afecten a nuestro bolsillo o recursos, o bien puede que nuestro momento evolutivo nos esté demandando aprender a manejar nuestro dinero, bienes y/o recursos de una manera que sea radicalmente diferente, a encontrar formas originales de gestionarlos para que podamos ser más productivos, y es allí donde, de alguna manera, nos sentiremos en algunos casos motivados y en otros incluso forzados a hacer uso de nuestra creatividad, a atender la necesidad de brillar, de destacar, de dar voz a nuestros dones y talentos de forma innovadora.

Hay que entender que estamos en un mundo donde la premisa es el cambio y ello nos obliga a mantenernos actualizados, a renovarnos constantemente, no podemos darnos el lujo de estancarnos en formas que ya no funcionan.

El reto consistirá en ser fieles al espíritu del cambio sin por ello traicionar nuestro propósito, en usar nuestros recursos de forma original para poder canalizar ese propósito de forma original, creativa y productiva.

Estamos atravesando a nivel colectivo una crisis de recursos y de valores, la cual nos impulsará a ser creativos e innovadores, a reinventarnos y a buscar la forma de ser más libres o autónomos respecto a la manera en que gestionamos nuestros recursos y establecemos nuestros valores siendo capaces de evolucionar y evitando ser arrastrados por la decadencia y el borreguismo.

La tecnología, representada por el planeta Urano, puede presentar algún desafío o dificultades en este momento, bien por no contar con los recursos tecnológicos que faciliten nuestra expresión creativa o porque esta falle de alguna manera complicado nuestras actividades.

El clima, influenciado también por Urano, puede verse igualmente afectado por esta T cuadrada que, con la polaridad de las energías acuariana y leonina participando de esta,  puede propiciar tanto lluvias torrenciales y frentes fríos en algunos puntos del planeta y olas de calor en otros puntos del mismo en torno al plenilunio o a lo largo del ciclo lunar.

De igual manera, esta T cuadrada con Urano como punto focal puede propiciar caos y desastres no sólo naturales sino provocados por la mano del hombre, o bien, por problemas técnicos o tecnológicos, así que los accidentes y los fallos eléctricos o en las telecomunicaciones, pueden estar a la orden del día, así como una mayor incidencia de terremotos, derrumbes, explosiones e incendios. 



Estos últimos suelen ser más habituales de lo normal durante los ciclos lunares en los que Leo tiene protagonismo, ya sea por ser lugar del novilunio o del plenilunio, como en este caso, esto es por la relación simbólica que guarda este signo con las llamas del elemento fuego, por esto es importante prestar mayor atención a las cocinas y a cualquier cosa relacionada con el fuego, así como también a todo lo relativo a la electricidad, regida por Acuario, que como signo opuesto comparte el protagonismo con Leo durante este ciclo lunar por ser el escenario donde tuvo lugar el novilunio que le dió inicio y desde donde el Sol proyecta sus rayos sobre la Luna en este plenilunio.

Por otro lado, tendremos a la Luna en Leo y al Sol en Acuario, formando un trígono y un sextil, respectivamente, con Quirón en Aries, que facilitará, a través de la necesidad de brillo y reconocimiento, la aceptación de nuestros talentos y la expresión creativa, valiente y apasionada de nuestras necesidades, instintos y emociones por medio de acciones libres e innovadoras, la sanación de alguna herida relacionada con la identidad, la autenticidad, el liderazgo, el emprendimiento, la competitividad, la independencia, la energía masculina, el impulso sexual, o bien con la ira, la agresividad o la violencia.

Ambos aspectos astrológicos, aunados a la oposición entre la Luna en Leo y el Sol en Acuario estarán conformando una configuración conocida como media cometa cósmica, la cual puede facilitar la concreción de aspiraciones con un mínimo de esfuerzo sacando provecho de nuestras relaciones o alianzas pero también podría suponer el tener que atravesar por algún tipo de conflicto o confrontación para conseguir aquello que deseamos o simplemente el tener que soportar la oposición o el rechazo de aquellos a los que por algún motivo no conviene o interesa nuestro beneficio y la conquista de nuestras aspiraciones, sin embargo ello puede ser un aliciente para poner más dinamismo y entusiasmo en su consecución.

Es posible, por ejemplo, que a través de algún hecho o circunstancia conflictiva o desafiante atestigüemos que en nuestro interior hay la suficiente capacidad, valentía y empoderamiento como para luchar por conquistar nuestros deseos, así como también para defendernos, si es preciso, ante cualquier peligro o amenaza.

Y quizá, lo más importante que esta dinámica energética puede ofrecer es la oportunidad de conquistarnos a nosotros mismos, de tener la suficiente claridad interior que nos permita autoafirmarnos, reconociendo nuestra individualidad, autenticidad e impulso vital más allá de cualquier vulnerabilidad o de cualquier herida que haya podido debilitar al yo.

Por otra parte, con el sextil entre el Sol en Acuario y Quirón en Aries, las acciones llevadas a cabo por medio de nuestras interacciones con grupos o amistades o a través de las redes sociales pueden resultar en una dinámica sanadora en alguno de los aspectos mencionados anteriormente.

A esto hay que añadir, un trígono entre el Sol en Acuario y Marte en Géminis y un sextil entre este último y Quirón en Aries que, aunados al sextil entre el Sol y Quirón estarán conformando una figura de aspectos denominada Gran Trígono menor, la cual es sumamente positiva pues facilita la fluidez, la comunicación y el logro de nuestras aspiraciones, que en este caso tendrán que ver, entre otras cosas, con el emprendimiento de ideas, el ímpetu de comunicar y el liderazgo intelectual orientados a cocrear cosas nuevas, o bien, a conseguir una interacción activa con grupos o amistades en la que podamos expresar nuestra autenticidad a través de las ideas y la comunicación, todo ello con la finalidad de sanar alguna herida relacionada con nuestra identidad, nuestro liderazgo o con algún otro de los significados asociados al signo de Aries que he mencionado con anterioridad.

En conclusión, está será una Luna llena poderosa, creativa, liberadora y sanadora que es importante saber aprovechar como un punto de inflexión en nuestro proceso evolutivo.

Meditemos en ello y, sobre todo, accionemos, asumiendo la responsabilidad sobre los cambios que precisamos implementar en este momento, que permitirán canalizar y satisfacer nuestra necesidad de autoexpresión cocreando de forma práctica y organizada, dando voz y contención emocional a ese niño interior para que pueda experimentar de forma segura y coherente las diversas posibilidades de su fuego creativo.




Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Luna Llena en Cáncer 2023



Como cada mes, la Luna viene a ofrendarnos su brillo nocturno, como una madre que se asoma a arroparnos con su luz envolvente, femenina, sutil, mágica, encantadora, revelando el misterio de la noche, trayendo luz a nuestra oscuridad con su sabiduría ancestral, poniendo a nuestro alcance la nutrición, resguardando nuestra supervivencia, satisfaciendo nuestras carencias y abrazándonos con cariño, haciéndonos sentir seguros y acogidos.

En esta oportunidad, el plenilunio tendrá lugar en el grado 16 del signo de Cáncer, en el cual la Luna tiene su domicilio, por tanto, todas sus cualidades naturales se ven reafirmadas y potenciadas. 

Este signo, femenino, maternal, nutridor, familiar, acogedor, sensible emocional, afectuoso, psíquico, imaginativo y fluctuante, es el escenario en el que la Luna se siente más a gusto, como en casa, por eso se dice que está domiciliada allí y que tiene regencia sobre el mismo, pues responden a la misma naturaleza. 

Como es de imaginar, en esta Luna llena las emociones e instintos estarán a flor de piel y estaremos más sensibles de lo habitual, lo cual puede hacernos sentir especialmente vulnerables en aquella área de nuestra vida relacionada con la casa de nuestra carta natal en la que tenga lugar el plenilunio. 

Las emociones tenderán a fluctuar llevándonos de un estado emocional a otro, viéndose, en todo caso, intensificadas por el máximo de luz lunar que el plenilunio nos ofrece, siendo difícil ocultarlas, fluyendo de forma natural tal como vienen.

Estaremos pues más emotivos que de costumbre, así como también más cariñosos y acogedores y, por otra parte, puede que experimentemos cierta tendencia a la melancolía y que nos sintamos más ávidos de afecto y protección.

Nuestro psiquismo también se verá potenciado, por lo cual es muy posible, entre otras cosas, que experimentemos sueños más intensos y ricos en contenido simbólico que puede llegar a impactarnos a nivel emocional y revelarnos claves para comprender mejor nuestras propias necesidades, nuestras pulsiones inconscientes y nuestros vínculos afectivos. 

Así mismo, estaremos más intuitivos e imaginativos y nos será más fácil concentrarnos y enfocarnos en satisfacer aquellas necesidades más urgentes para nosotros, no sólo las relacionadas con nuestra supervivencia, como puede ser la nutrición, sino también aquellas necesidades interiores, aquellos anhelos del alma, que precisan ser colmados.

La madre, la familia, los afectos, el hogar, la casa y nuestra vida íntima en general cobrarán mayor relevancia y demandarán mayor atención que de costumbre. 

Este plenilunio marca un tiempo idóneo para estrechar lazos familiares, para mostrar plenamente nuestro afecto y comprensión a nuestros seres queridos, arroparnos entre todos y sentir que estamos ahí los unos para los otros, así como para ofrecer hospitalidad y disfrutar de ella, para unirse en torno a una rica comida familiar y adoptar una actitud más receptiva y complaciente respecto a las necesidades del clan. 

No en vano, la Luna llena en Cáncer representa el clímax del ciclo lunar iniciado con la Luna nueva en Capricornio, un ciclo que coincide con las fechas navideñas en las que celebramos el nacimiento de la Luz del mundo, del Sol que, invicto, nos retorna la promesa de días más largos, cálidos y luminosos en medio del frío invierno del norte.

Así mismo, es un momento excelente para conectar con la sabiduría ancestral, para recordar, celebrar y compartir las enseñanzas transmitidas generación tras generación, para rescatar las memorias del clan, especialmente esos recuerdos familiares entrañables que dejaron una impronta importante en el linaje.

La Luna también tiene un sentido de territorialidad que se enfatiza cuando esta transita el escenario cósmico del signo de Cáncer y que se verá aún más acentuado por la presencia del asteroide Palas que también se encuentra transitando este signo y que estará haciendo conjunción a la Luna durante este plenilunio.

Según el mito, Palas Atenea, hija de Zeus, nació de la cabeza de su padre, luego de que este engullera a su madre Metis, una oceánide, personificación de la prudencia, astuta y sabia consejera de los dioses, quien ya estaba esperando a la hija de ambos.

Palas nace ya adulta y en actitud defensiva. Representada con un mochuelo como animal de poder, estaba dotada de una admirable inteligencia y de sabiduría práctica, siendo Diosa de las artes y oficios, así como también de las ciencias, la estrategia y la guerra justa. Es patrona de los artesanos y era considerada guardiana de la ciudad de Atenas y de toda la región Ática, entrañando una naturaleza protectora, paternalista y territorial.



Es pues un arquetipo relacionado con la defensa del territorio, una protectora ante las guerras o agresiones, defensora del pueblo como también de la verdad y la moral, e impulsora de la civilización. 

Representa, entre otras cosas, a la mujer guerrera y, en general, al talante luchador y protector de la energía femenina, dispuesta a todo por defender lo más preciado. 

Hace referencia a esa esencia de la energía masculina oculta en la energía femenina, a ese espíritu de lucha e independencia, y a un enfoque de la vida más pragmático y racional que emocional, que emerge en nosotros especialmente cuando está en juego la supervivencia.

Al tener la sabiduría práctica como uno de sus atributos, representa también la cultura. 

Es un arquetipo que hace referencia, entre otras cosas, a la inteligencia creativa y la superioridad intelectual, la destreza y la estrategia. 

Tiene que ver con la preparación e instrucción, con ser experto o diestro en algo y ser capaz de transmitir ese conocimiento, preparando a otros para sobrevivir y desarrollarse gracias a ello.

Por eso también es una diosa vinculada a los estudios y la enseñanza, así como a las habilidades para la supervivencia. 

Palas Atenea es empoderada, competitiva y prudente y una gran consejera que, según refieren los mitos, fungía como mentora y protectora de héroes.

La conjunción de la Luna con Palas en Cáncer nos invita, entre otras cosas, a aunar emoción y razón, sensibilidad y sentido común, intuición y estrategia. 

Es un llamado a hacer uso de la inteligencia emocional, a enfocar nuestra experiencia interior desde una perspectiva prudente, práctica y sensata, permitiéndonos comprender los patrones emocionales y gestionarlos de forma sabia y estratégica. 

Por otra parte, nos aportará sensibilidad, percepción e intuición en nuestro proceso creativo, en el desempeño de nuestras labores y en el diseño de cualquier estrategia que nos propongamos llevar a cabo en ese ámbito de la vida representado por la casa de nuestra carta natal donde tendrá lugar el plenilunio.

Será favorable, entre otras cosas, para la creación artística y la investigación científica, ya que nos ayudará, por un lado a canalizar nuestro contenido inconsciente de forma lógica, práctica y creativa y, por otro, a conectar con nuestra sensibilidad, imaginación, intuición y otras facultades psíquicas para tener, por medio de estas, más alcance y profundidad en nuestros procesos intelectuales.

Será un momento ideal, entre otras cosas, para hacer artesanía o trabajos manuales en casa o destinados a ella, para inventar nuevas recetas de cocina y diseñar estrategias nutricionales, para buscar o diseñar soluciones estratégicas y funcionales que nos permitan gestionar mejor nuestro hogar, para trabajar desde casa en cualquier proyecto creativo, para estudiar o instruir en o desde casa, para desarrollar obras narrativas o investigar sobre hechos históricos, o bien, para asistir a teatros, ateneos, centros de artesanía, galerías de arte o museos, especialmente si lo hacemos en compañía de familia o afectos.

En otro orden de ideas, al estar en conjunción con la Luna, Palas saldrá en defensa de asuntos concernientes a lo femenino, a la madre o cuidador/a u a otras figuras femeninas importantes para nosotros como una  abuela o una tía, a la familia, los afectos, la casa, el hogar o la infancia, si siente que alguno de estos se encuentra amenazado. 

Nos hará estar, igualmente, a la defensiva, si sentimos que nuestras emociones o nuestras necesidades básicas o las de nuestra familia o afectos están siendo vulneradas.

Por otra parte, es buen momento para indagar en nuestro linaje, en las batallas que ha tenido que librar para sobrevivir, en la sabiduría y el conocimiento que nos han heredado nuestros ancestros, así como en el legado cultural y creativo de estos, honrando ese conocimiento e integrándolo de forma consciente a nuestras vidas.

A nivel mundano, esta conjunción puede afianzar el sentimiento patrio y contribuir a desarrollar estrategias de defensa territorial, así como también promover el fomento de la cultura propia del país, ciudad, pueblo o región y, en general, propiciar avances y sucesos relacionados con las artes, los oficios, la ciencia y la industria, enfocándolos como una necesidad fundamental de los pueblos. 

En el polo opuesto del plenilunio tendremos al Sol en conjunción a Mercurio retrógrado en el signo de Capricornio, que aportará esa pragmática lucidez basada en el análisis reflexivo de las metas y objetivos, así como de los límites y condicionamientos, con miras a introducir cambios radicales que nos permitan liberarnos de bloqueos y estancamientos y desarrollarnos desde una nueva perspectiva, como bien sugiere la presencia de Saturno que, como regente de Capricornio, estará dispositando las energías del Sol y de Mercurio, en el innovador y revolucionario signo de Acuario.

No obstante, Mercurio se encuentra combusto por el Sol, dada su cercanía en grados a este, lo cual puede opacar de cierta forma la mente y la comunicación restándoles protagonismo, haciendo que al final sean las acciones las que hablen por nosotros y que lo que habíamos pensado o expresado pierda importancia ante la evidencia de nuestra actuación, para bien o para mal. Así mismo, es posible que se nos dificulte expresar nuestras ideas con la precisión y el orden que desearíamos.  

Sin embargo, al estar  Mercurio retrógrado, nos encontraremos en la búsqueda insistente del perfeccionamiento intelectual y de los procesos comunicativos, siendo capaces de reorganizar nuestras ideas y madurarlas tras un momento de reflexión, de pulirlas y optimizarlas, marcando así un buen período, a pesar del estado combusto de este planeta, para corregir y perfeccionar textos o discursos e introducir cambios e innovaciones en estos (aprovechando la presencia de Saturno en Acuario como dispositor de Mercurio). 



Igualmente, puede ser positivo, a nivel mundano, para reevaluar aspectos formales y normativos del lenguaje y la ortografía que conduzcan a actualizarlos de alguna manera.

Mercurio retrógrado será también favorable para planificar con detalle y prudencia cualquier desplazamiento o viaje corto que nos lleve a nuevos lugares o que nos permita recorrer desde una nueva perspectiva sitios ya conocidos.

Eso sí, es posible que puedan presentarse retrasos tanto en el transporte como en las comunicaciones, probablemente por asuntos relativos a la organización o por exceso de responsabilidades, o bien, porque los medios utilizados estén caducos presentando fallos y precisando ciertos cambios, arreglos o actualizaciones. 

Servirá, además, en un sentido mundano, para plantear mejoras en el transporte, la vialidad y los medios de comunicación, con vistas a renovarlos o modernizarlos. 

A nivel personal, puede que sea momento de llevar el coche a revisión para cambiar piezas desgastadas, o de renovar ese antiguo móvil que ya ha agotado su vida útil o que no para de dar fallos. 

Por otra parte, se recomienda no firmar contratos o documentos importantes mientras el planeta se encuentre retrógrado o, de tener que hacerlo, leerlos antes con detenimiento, poniendo especial atención a la letra pequeña, a posibles errores en los datos y a aclarar aquellas cosas en el texto que no encontremos claras.

Tendremos además un sextil de la Luna llena en Cáncer y un trígono del Sol y de Mercurio retrógrado en Capricornio a Urano retrógrado en el signo de Tauro, lo cual nos facilitará el implementar cambios relativos a lo familiar, emocional, afectivo y en lo referente a nuestras necesidades básicas, como también a lo creativo, intelectual y comunicacional, gracias a dinero o recursos que aparecen de forma inesperada, a ahorros que teníamos reservados para afrontar algún imprevisto, a pagos o cobros de deudas, devoluciones, etc.

Así mismo, es posible que recibamos algún regalo familiar que sea justo lo que estábamos necesitando o que, en todo caso, será de nuestro agrado, o que lo hagamos nosotros, siendo bien recibido.

En fin, una dinámica energética que favorece el espíritu de estas fechas de celebraciones navideñas.

Por último, tenemos un trígono muy bonito entre la Luna llena acompañada de Palas en Cáncer y Neptuno en Piscis, y digo muy bonito porque tanto la Luna como Neptuno están respectivamente en sus signos de domicilio, lo cual hace que este trígono sea especialmente favorable, fomentando, entre otras cosas, la sensibilidad, la imaginación, el encanto, el magnetismo emocional, la empatía, la inspiración artística y la espiritualidad, potenciado además nuestro inconsciente, ofreciéndonos sueños ricos en significado simbólico que pueden resultar algo dramáticos o abrumadores pero también sanadores y reconciliadores. 

Así mismo, este aspecto puede potenciar cualquier don psíquico que podamos poseer.

En fin, está será una Luna Llena muy emotiva y mágica, colmada a su vez de un componente de racionalidad, sabiduría práctica y espíritu de lucha inteligente, estratégica, aportado por Palas, así que no me queda más que desearos que aprovechéis su impronta para desarrollar la inteligencia emocional y empoderaros interiormente y, desde ahí, poder conectar de forma más plena con vuestra creatividad y espiritualidad, facilitando así ese despertar tan necesario en estos tiempos, al que Urano nos invita con sus cambios que buscan sacudir nuestra conciencia e impulsar nuestra evolución. 

Y es que, los astros se están confabulando para facilitarnos el trabajo interno, para refinar nuestra alma y hacerla diestra en el manejo de las emociones, así como para hacer de nuestra mente una herramienta más precisa que consiga conquistarse con austeridad y disciplina y liberarse de esos condicionamientos que la limitan y estancan predisponiéndola, de esta manera, a ser más libre y creativa, todo ello para que ese despertar sea posible.  




Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga