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Luna Llena en Géminis 2022


Ha llegado el momento de experimentar la intensidad energética del plenilunio, que en esta oportunidad promete ser, en cierta forma, bastante estresante, ya que la Luna llena se encontrará en conjunción al planeta Marte, que aún se encuentra retrógrado, transitando el dinámico y polifacético signo de Géminis.

Será desde el grado 16 de este signo que la Luna, en compañía de Marte, nos ilumine. Allí ambos se encontrarán en conjunción a Rigel, una estrella de primera magnitud, ubicada en el pie izquierdo de la constelación de Orión. 

Energéticamente, Rigel es de la naturaleza de Marte y Júpiter, por lo tanto aporta, entre otras cosas, una enorme energía, lucha expansiva, espíritu de aventura y conquista, así como autoconfianza y competitividad, que pueden ir acompañadas de arrogancia.

Según la tradición astrológica, es considerada, en principio,  benéfica, ya que concede brillo, honor, reconocimiento, felicidad, riqueza, magnanimidad, creatividad y habilidades manuales y mecánicas. 

No obstante, también conlleva una considerable lucha y esfuerzo para conseguir el triunfo, así como para mantener la posición alcanzada, enseñándonos a luchar por aquello que deseamos y a no envanecernos por nuestros logros ni sentirnos invulnerables, pues nadie está exento de perder lo conquistado, más si lo hace desde la prepotencia, tal como nos enseña el mito de Orión que, a pesar de sus proezas, cayó vencido por el Escorpión a causa de su arrogancia. 

En conjunción con la Luna, esta estrella ya no resulta tan favorable pues se nos advierte puede ocasionar, entre otras cosas,  preocupación, desilusión,  mala salud y dificultad para obtener ganancias, mientras que en conjunción con Marte puede representar un temperamento indómito e ingenioso, así como también capacidades mecánicas y reconocimiento en el ámbito militar.

Más allá de la influencia de esta estrella, este plenilunio nos invitará a hacer un ejercicio de introspección que nos lleve al encuentro con nuestro guerrero interior, siendo la mente y las ideas el canal para ello.

Es tiempo de revisar y prestar especial atención a las programaciones mentales que tenemos en lo referente a la lucha, la competitividad y la violencia y que han hecho nido en nuestro interior, conectándonos con emociones como la rabia, la ira y el deseo de venganza, que es posible que estemos reprimiendo, de tal manera que podrían llegar  salir de forma inesperada cuando algo las detone Por ello, es importante reconocerlas y saber que están ahí, abrazarlas y darles un cauce sano y creativo.

Es buen momento también para trabajar la forma en que gestionamos la competitividad, para tomar consciencia de que, en realidad, más que rivalizar, hemos de encontrar la manera de superarnos a nosotros mismos. 

Las batallas perdidas nos enseñan nuestros puntos flacos, aquello que hemos de fortalecer, y ello sólo será posible a través de un proceso introspectivo que nos permita hacer una reflexión acerca de nuestro accionar, conduciéndonos a repensarlo, aprendiendo a ser más prudentes e ingeniosos en nuestros actos y decisiones.

A nivel emocional, la conjunción de la Luna llena con Marte retrógrado en el signo de Géminis puede sacar a la luz algún conflicto interior, así como también frustración, inquietud, ira contenida y/o rabia dirigida hacia uno mismo, que pueden inundar nuestra mente con ideas de lucha, de fracaso o de revancha, ser expresadas a través de pensamientos o palabras autoagresivas o brotar en forma de agresividad verbal, ya sea a través de discusiones emotivas o de comentarios pasivo agresivos.

Es posible, por otra parte, que tengamos una actitud algo derrotista y que nos cueste tomar decisiones y comunicarlas pues la emotividad y fluctuabilidad lunar aunada a la contención de los impulsos de Marte retrógrado, matizadas por la típica dispersión geminiana, pueden llevarnos a ser variables, poco concisos o certeros respecto a nuestros deseos, minando así nuestra determinación. 

Entre otras cosas, el signo de Géminis puede llevar a ese guerrero interior, representado por la conjunción Luna-Marte, a querer embarcarse en varias luchas a la vez, a poner su mente en más de un emprendimiento, a sentirse impulsado a actuar por muchos deseos al mismo tiempo y, aunque es posible que pueda apañárselas con todo, esa dispersión de fuerzas puede hacerle perder foco, llevándole a descuidar algunos de sus asuntos o restándoles consistencia.

Es importante, en este sentido, aprender a ser más comprensivos con nosotros mismos y usar la mente y la palabra como herramientas de aliento a ese guerrero interior que, de alguna manera, puede estarse cuestionando a sí mismo. 

Es necesario recordarle todas aquellas cosas de las que ha sido capaz en el pasado, y que esa fuerza sigue estando en él, que es capaz de hacer muchas cosas pero que para ello ha de conocerse mejor a sí mismo y renacer desde el interior, porque es allí, en su alma, donde encontrará la fuerza,  toda vez que se atreva a sentir y pensar que puede. 



Así mismo, es importante que aprenda a gestionar sus emociones pasándolas por el filtro de la razón, desarrollando la inteligencia emocional que le permitirá tener mayor autodominio y claridad interna, siendo así capaz de concentrarse en sus luchas de forma efectiva.

También necesita aprender que, a veces, es preciso esperar prudentemente el momento propicio para actuar y que ello no lo hace menos valiente sino más inteligente.

Esta lunación será propicia entonces para el autoconocimiento y para hacer una reflexión acerca de nuestros conflictos interiores, fruto de nuestra dualidad, que allane el camino a su resolución, usando las ideas y la comunicación para ello.

Es un buen momento, por ejemplo, para hablar o escribir acerca de aquello que nos conflictúa, y puede que el Sol, que ilumina esa Luna llena desde el sabio, visionario,  aventurero, hedonista e idealista signo de  Sagitario, sea el estímulo para ello, mostrándonos asuntos o situaciones que nos confrontan y detonan esos conflictos interiores, ante lo cual, puede que reaccionemos de forma contenida para evitar caer en discusiones estériles por motivos principalmente ideológicos que pueden llevar incluso a la violencia, o bien, que nos arriesguemos a entrar en acalorados debates y digamos cosas hirientes de las que podamos llegar a arrepentirnos, o que nos las digan a nosotros, generando disgusto y desavenencias.

También podría ocurrir que, a través de un sano y prudente debate, podamos ser capaces de reafirmar interiormente nuestras ideas o, por el contrario, replantearnos algunas ideas acerca de nosotros mismos, o bien, de  reconciliar puntos de vista en torno a algunas creencias, ideales o condicionamientos culturales.

En todo caso, es un buen momento para revisar con qué creencias, ya sea políticas, religiosas, filosóficas, culturales o de cualquier tipo, nos sentimos identificados, si estas siguen resonando actualmente en nosotros a través de nuestros pensamientos, emociones y acciones, si realmente son fieles a nuestra naturaleza, o quizá ya no hacen eco en nosotros y ha llegado el momento de redefinir nuestra identidad, a través de aquellas creencias que, a sol de hoy, nos resuenan. 

Sea como sea, este plenilunio nos invita, entre otras cosas, a reconciliar aquello que creo con aquello que soy y aquello que soy con aquello que creo, en pro de una coherencia entre nuestros ideales, pensamientos, emociones y acciones. 

En definitiva, Marte retrógrado en Géminis nos está llamando a hacer una revisión y reafirmación de nuestra identidad a través de las ideas, la comunicación y el movimiento, apoyándose en esa luminosa introspección que le ofrecerá la Luna llena en conjunción a este, lo cual implicará también la intervención de nuestras emociones y necesidades en este proceso. Todo ello detonado, de alguna manera, por esa oposición del Sol en Sagitario, que está buscando esclarecernos a través de las creencias e ideales, de su incesante búsqueda de sentido y de su espíritu expansivo. 

Y como toda oposición, lo hará a través de la confrontación, o bien, de la cooperación, que en este caso se pueden traducir, respectivamente, en acalorados debates o en diálogos conciliadores. 

En cualquier caso, unos u otros, pueden suscitar en nosotros conflictos interiores que hemos de gestionar y resolver en busca de integridad y coherencia.

Y, como en toda oposición, las relaciones en general y la sociabilización jugarán un papel fundamental, pues el otro, como un espejo, nos mostrará aquello que nos cuesta reconocer o que nos es difícil de asimilar o comprender, y viceversa, nosotros también seremos su espejo. El trabajo aquí consiste en saber discernir aquello que nos resuena pero que no tenemos suficientemente integrado de aquello que simplemente no nos hace eco y aún así busca ser honrado como parte del otro, que es otra manifestación de nosotros mismos, otra expresión del Ser, encarnado en un personaje.

Las oposiciones nos enseñan el respeto a las diferencias, nos enseñan que siempre podemos aprender algo del otro, aunque no comulguemos en todo o en nada, sea este nuestra pareja, socio, nuestro oponente o enemigo declarado, o cualquier persona con la que nos relacionemos, algo ha venido a enseñarnos, y nosotros a este, algo hemos venido a aprender mutuamente mientras dure el vínculo, ya sea que se trate de una relación de años o de una conexión fugaz. 

Esta oposición en concreto, entre el Sol en Sagitario y la Luna junto a Marte retrógrado en Géminis, viene a recordarnos que hay tantos puntos de vistas como personas y que siempre podemos aprender algo de ello, ya sea que nos sintamos identificados o no.

En otro orden de ideas, con la Luna llena en conjunción a Marte retrógrado en el signo de Géminis, sentiremos la necesidad de redefinirnos a través de nuestra comunicación, siendo esta una maravillosa oportunidad para tomar consciencia acerca de la forma en que nos comunicamos, de cómo esta lleva impreso el sello de nuestra personalidad, de nuestra identidad.

Con Marte en Géminis nos damos cuenta de que, en cierta forma y en lo que respecta a esta existencia condicionada que estamos encarnando, somos lo que pensamos y lo que decimos, que nuestro personaje vital se define o retrata a sí mismo a través de sus pensamientos y sus palabras.

Entonces, ¿realmente estamos comunicando lo que somos? ¿Realmente estamos siendo fieles a nosotros mismos cuando nos comunicamos? ¿Hasta qué punto somos auténticos en nuestra comunicación?

Es momento pues de hacernos estas preguntas, de revisar lo que podemos llamar nuestra identidad comunicacional, así como de redefinirnos y reafirmarnos a través de nuestras ideas y comunicación. 



Para ello, es fundamental ser capaces de pensar por nosotros mismos, de conseguir esa autonomía de pensamiento, tan necesaria en nuestros tiempos, que nos distinguirá y será nuestro sello personal. 

No se trata necesariamente de pensar distinto a todo el mundo, sino de ser capaces de llegar a un razonamiento propio, en coherencia con nuestro sentir y con nuestra experiencia vital.

También es importante reconocer cual es nuestra manera única y particular de comunicar, no ser un imitador de otros, sino encontrar nuestra propia voz.

Marte representa también nuestra chispa vital, nuestro impulso hacía la vida, la voluntad y el impulso de emerger, de brotar a la existencia. Es la fuerza que nos lleva a romper el cascarón, nuestra zona de confort, y aventurarnos a vivir. 

Es una energía que resuena poderosamente con el momento del nacimiento y que, en resonancia con este, nos hablará de la forma en que afrontamos cualquier comienzo en nuestra vida, la manera en que iniciamos las cosas, haciendo referencia también al impulso que nos lleva a la acción, así como a nuestras decisiones y emprendimientos.

Al estar retrógrado en Géminis haciendo conjunción a la Luna llena geminiana, es posible que sintamos la necesidad de llevar a cabo iniciativas que están rondando por nuestra cabeza y que deseamos comunicar pero encontremos que quizá las condiciones no estén dadas o que no sea el momento más oportuno para ello, lo cual puede convertirse en un quebradero de cabeza si no comprendemos los mensajes que la vida nos manda. 

Y es que todo tiene su tiempo oportuno y, a veces, hay que tener un poco de paciencia cuando deseamos comenzar algo nuevo. 

Podemos aprovechar este tiempo, no obstante, para preparar y revisar concienzudamente todos los factores relacionados con las ideas y la comunicación de nuestro emprendimiento, la lluvia de ideas, el mensaje que queremos transmitir, los medios de comunicación que vamos a utilizar, la manera en que queremos hacerlo, la información que necesitamos, el papeleo, el nombre y las frases o palabras clave que lo distinguirán. Así mismo, también podemos revisar todo lo relativo al movimiento y la comercialización que tendremos que hacer para que nuestro emprendimiento salga adelante, es decir, los medios de transporte, los desplazamientos, el merchandising, etc 

En este orden de ideas, la Luna en esta conjunción puede hacer referencia al local o espacio donde ese emprendimiento tendrá lugar, nuestra base de operaciones, desde donde saldrán las ideas y desde donde lo gestionaremos todo, ya sea que se trate de un local comercial como tal, o que esta sea nuestra propia casa, una pequeña habitación o un sitio virtual. En importante, en todo caso, que ese espacio esté acorde a aquello que deseamos emprender y que contribuya a comunicar el mensaje que definirá nuestro emprendimiento.

Es buen momento además para revisar asuntos relacionados con las ideas, información, comunicación, merchandising y desplazamientos relacionados con emprendimientos que ya están en marcha y hacer los reajustes necesarios al respecto que permitan optimizarlos.

Marte también nos habla de independencia, y en conjunción a la Luna, que representa, entre otras cosas, la casa, el hogar, la familia y las emociones, puede surgir al respecto un fuerte deseo de autonomía, en quien sienta que no la tiene, que lleve a la persona a replantearse su mundo emocional y su vida familiar. 

Y es que es importante poder experimentar la vida íntima a nuestra manera, ser capaces de cubrir nuestras propias necesidades sin depender de otros, tener nuestra propia casa, hogar y familia, así como también ser dueños de nuestras emociones y nuestro sentir.

Esta conjunción también nos invita a revisar emociones como la rabia y la ira, así como la  agresividad y los conflictos internos en función del pensamiento y la comunicación. 

Es momento de tomar consciencia de la forma en que comunicarnos nuestra rabia y de cómo nuestros pensamientos y nuestra comunicación pueden expresar violencia. 

En este sentido, es fundamental tener en cuenta la importancia de la gestión emocional, de aprender a canalizar nuestra rabia de forma sana, y de trabajar en formas de comunicación asertiva y no violenta.



Y, en general, es momento de reflexionar acerca de la impulsividad con que nos comunicamos a veces, pudiendo llegar a decir cosas que pueden resultar hirientes, inconvenientes o inoportunas, y de las que luego nos podemos acabar arrepintiendo, o a hacernos eco de habladurías e informaciones que sería preciso confirmar primero. 

Una actitud más prudente y reflexiva podría ahorramos, entre otras cosas, ambientes de conflicto y discusiones con nuestros familiares y afectos.

Por otra parte, esta conjunción puede ser un buen momento para tomar consciencia de  memorias ancestrales relacionadas con la guerra y la violencia en general que pudieran estar resonando con situaciones de nuestra vida actual, a través de conflictos familiares o afectivos, desavenencias entre hermanos o vecinos, situaciones violentas en la calle, lenguaje violento, estar a la defensiva respecto a las ideas de otros, etc. 

En este sentido, contaremos con la asistencia de Quirón, que se encontrará formando un trígono con el Sol en Sagitario y sextil con la Luna y Marte en Géminis, desde el territorio ariano, donde el Sanador Herido sigue aún transitando, ofreciéndonos la oportunidad de explorar todo tipo de heridas relacionadas con la violencia, así como también aquellas relacionadas con la energía masculina, con el impulso sexual, con el momento del nacimiento, con los emprendimientos y con nuestro sentido de identidad. 

Al encontrarse en Aries está siendo dispositado por Marte, por lo cual los conflictos internos y las luchas que se movilicen en nuestra vida en estos momentos serán eco de esas heridas, representando, por tanto, una invitación a su reconocimiento, aceptación y sanación, que será no sólo nuestra sino también de nuestro linaje pues en la medida en que nos hagamos cargo de ese dolor ancestral que nos afecta también estamos sanando nuestro árbol familiar y allanando un camino de vida más amable a nuestros posibles descendientes.

Por otro lado, la Luna que, además de las emociones, representa la intuición, el mundo inconsciente y los instintos, nos pide, en compañía de Marte retrógrado en Géminis, no dejarnos arrastrar tan fácilmente por la primera sensación que nuestra intuición nos ofrezca respecto a algo sin antes detenernos un momento a confirmar las señales y la información que estamos recibiendo a través de esta, para así poder reafirmar o, de lo contrario, reajustar esa primera percepción.

Así mismo, nos está llamando a prestar mayor atención a nuestro instinto de supervivencia y a trabajar todo lo relativo a nuestro instinto sexual, bien sea replanteándonos o reafirmando la manera en que gestionamos este a nivel mental y emocional, así como la forma en que lo experimentamos y lo comunicamos.

Esta conjunción también nos pide tener cuidado con la impulsividad con el fin de evitar accidentes o percances tanto en la casa como en los medios de transporte, en este caso, la prudencia con que Marte retrógrado nos llama a actuar  puede evitarnos algún disgusto. 

También nos invita a revisar con especial atención las cuestiones referentes a la comunicación, información y  documentos, como por ejemplo nuestro carnet de identidad, pasaporte, licencia de conducir, etc., antes de iniciar algún desplazamiento, como puede ser verificar que no haga falta una renovación y que todo esté en orden y a mano.

A nivel mundano, las noticias pueden verse inundadas de un mayor número de situaciones violentas de cualquier tipo que pueden resultar de alguna manera reiterativas, así como de conflictos bélicos que experimentan un recrudecimiento o, por el contrario, un periodo de recesión pero, en todo caso, con un probable cambio de estrategia, dado que Marte y la Luna en Géminis están siendo dispositados por Mercurio en Capricornio y este, a su vez, por Saturno en Acuario, que además se encontrará formando un trígono con la Luna llena y Marte en Géminis y un sextil con el Sol en Sagitario durante el plenilunio, así que lo que estaba planificado puede verse alterado de alguna manera por motivos estratégicos.

Saturno en Acuario también nos habla de cambios en el sistema, las normas y el orden establecido, así como también de represión de las libertades y de rebeldía ante la autoridad, tal como estamos viendo en las calles de China en estos momentos.

La impronta de las energías marciana y lunar  en Géminis y del Sol Sagitariano en el polo opuesto de la ecuación energética se está viendo reflejada también en las cartas bomba que han protagonizado en estos días las noticias en referencia a la guerra de Ucrania.

Por otra parte, con Marte retrógrado en conjunción a la Luna en Géminis en oposición con el Sol en Sagitario, también tendremos noticias  acerca de liderazgos a nivel popular que se reafirman, o bien, se cuestionan y revisan, a causa de informaciones o discursos  y de confrontaciones con figuras de poder, ya sea en el ámbito político, religioso, cultural o educativo.

También es posible que proliferen las noticias acerca del planeta Marte propiciadas por algún nuevo descubrimiento acerca de este que pueda cambiar la forma en que se le ha visto hasta ahora. De igual manera, la Luna también puede protagonizar las noticias en el ámbito científico en estos días pues, en definitiva, ambos se encuentran en Géminis y este signo siempre nos procura noticias e información por cualquier medio.



Volviendo al plano personal, la enorme actividad tanto mental como emocional de este plenilunio puede traducirse en pensamientos recurrentes acerca de emociones intensas, verborrea o, por el contrario, timidez y falta de decisión a la hora hablar, insomnio, un alto nivel de stress y preocupaciones, dolores de cabeza, malestares estomacales, problemas respiratorios, etc.

En resumen, estamos ante un plenilunio de alta intensidad que no nos dejará indiferentes tanto a nivel colectivo como personal y que puede resultar estresante a no ser que encontremos la manera de gestionar nuestra intensidad emocional a través de la razón, de una reflexiva introspección, de la comunicación asertiva y la inteligencia emocional.

Ha  llegado el momento de retomar las riendas de nuestro mundo interior, de nuestras emociones, de nuestra intimidad y nuestras necesidades, quizá nos venga bien para ello, entre otras cosas, hacer algunas afirmaciones tanto a nivel mental como por escrito que nos recuerden que nuestra satisfacción está en nuestras manos, que nada de afuera puede llenarnos tanto como nosotros mismos y que, a pesar de las vicisitudes, podemos resistir y seguir adelante. 

Como diría Mandela: "...soy el amo de mi destino, soy el capitan de mi alma", eso deberíamos poder ser cada uno de nosotros, capitanes de nuestra alma, amos de nuestro destino, un destino labrado por nuestras propias decisiones, que es preciso tomar de forma reflexiva y prudente, rectificando, si es necesario, para poder trazar el mejor camino posible para ese guerrero interior que hay en cada uno de nosotros y que tanto tiene que decir a este mundo, desde esa alma indómita que es su refugio, aceptando su dualidad, su sombra y su luz, renaciendo desde sus heridas, derribando las prisiones de la mente que en forma de miedos se alzan a su paso.




Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Eclipse Solar en Géminis

Nos disponemos a experimentar un fenómeno que siempre genera mucha expectación por su espectacularidad así como también por la carga psicológica que tiene para el ser humano desde tiempos ancestrales, se trata de un eclipse solar que, en esta oportunidad, tendrá lugar en el grado 19 del curioso, versátil, intelectual y comunicativo signo de Géminis.

Este eclipse, que transcurrirá entre las 9:49 UTC y las 11:33 UTC., pertenece a la serie Saros 147 y será de tipo anular ya que ocurre cerca del apogeo lunar, permitiendo observar en algunos lugares un efecto conocido como anillo de diamante. En otros sitios, no obstante, sólo podremos apreciar el eclipse de forma parcial.

A nivel astrológico, los eclipses siempre van marcar un período de cambios, tanto a nivel personal como colectivo, en lo relativo a la energía del signo donde este tiene lugar. 

Ya sea que se trate  de eclipses solares o lunares, estaremos, ante la emergencia de contenido inconsciente que pide ser reconocido, aceptado e integrado a la luz de la consciencia.

En ambos, nuestra sombra, aquello que hemos reprimido u olvidado, es revelada, brindándonos una importante oportunidad de trabajo interno y, por tanto, de evolución, marcando  cambios importantes en la vida.

Cuando se trata de un eclipse de Luna, estos cambios afectarán sobre todo al lado femenino de la existencia, nuestro mundo interior, nuestra dimensión emocional, psíquica e instintiva, lo más íntimo, la familia, los afectos, lo relativo a los ancestros, a nuestras raíces, los recuerdos, así como  la casa y el hogar, puesto que la Luna tiene una fuerte connotación territorial, parental y tribal, de sentido de pertenencia a un mismo espacio vital y a un mismo clan, incidiendo, por tanto, a nivel colectivo, en los pueblos y naciones, ciudades y comunidades.

Por su parte, en un eclipse solar, es el principio masculino el que se oculta, cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el astro rey. 

Entonces, lo consciente es eclipsado por lo inconsciente, la razón es ocultada por la intuición, que pasa a ser nuestra guía cuando la luz del Sol desaparece.

Las emociones y los instintos se imponen ante el raciocinio, por lo que tenderemos a actuar de forma más reactiva, irreflexiva y espontánea, siguiendo nuestros presentimientos y sensaciones.

Así mismo, esa ocultación solar, debilita la energía vital representada por el Sol, opaca el poder personal y pone en evidencia el lado más oscuro de nuestra dimensión egoica, la sombra, lo no reconocido de esa falsa entidad que ha sido ha formulada en base a los condicionamientos de nuestra  crianza, educación, cultura, ideología, medio ambiente, afectos, amistades, experiencias, etc., y que nos vive, por decirlo así, pues es la estructura por medio de la cual actuamos y nos expresamos en esta existencia y con la cual, erróneamente, nos identificamos.

Esta, tal como los rayos del Sol, que nos dificultan mirarlo directamente, no es más que un velo que oculta a ese verdadero Ser, eterno y trascendente, que somos.

En este sentido, hay que tener en cuenta que esa sombra, lejos de hacer referencia únicamente a a negatividades y defectos, que en el caso de Géminis pueden incluir volatilidad, dispersión, inconstancia, nerviosismo, superficialidad, murmuración, tramposería, entre otros, alberga también el tesoro oculto de nuestra creatividad, los talentos y capacidades que, por algún motivo, hemos reprimido.

Por tanto, un eclipse solar siempre será una excelente oportunidad para conectar con aspectos no reconocidos de nuestra creatividad, esa que ha permitido al ser humano sobrevivir y evolucionar. Esa que, muchas veces, suele emerger en los momentos más críticos de la existencia. 

Dicho esto, hay que considerar que actualmente estamos atravesando un período de eclipses que, por decirlo de alguna manera, nos propone una sinergia donde, el trabajo interno con nuestra sombra emocional, que venimos realizando gracias a la impronta energética del eclipse lunar del 26 mayo, nos facilitará el trabajo de reconocimiento e integración de esa sombra egoica que será revelada por el eclipse de Sol del 10 de junio.

Ese eclipse lunar en el signo de Sagitario, que tuvo lugar en torno al Nodo Sur de la Luna y que fue dispositado por el planeta Júpiter (por su regencia sobre el signo de Sagitario), el cual se encontraba recién comenzando su tránsito  por el místico e inspirado pero también confuso y fantasioso signo de Piscis, representó, entre otras cosas, una gran oportunidad para reconocer esas falsas creencias que albergamos en nuestro interior y que venimos arrastrando, fruto de condicionamientos atávicos, así como también esas vendas ideológicas que nos separan como humanidad, las cuales es preciso trascender para poder ser más empáticos y compasivos.

Ahora toca aunar, al trabajo interno en desarrollo bajo la impronta de ese reciente eclipse lunar, la propuesta de trabajo sobre nuestra dimensión  egoica a la que nos invita el próximo eclipse de Sol en el signo de Géminis, que afectará especialmente a los geminianos, sobre todo a aquellos que cumplan el  10 de junio o en fechas próximas a este, así como también a los sagitarianos, virguianos y piscianos que tengan su Sol en el grado 19 o cercano al mismo, con un orbe  máximo de 5 grados para la conjunción y oposición (que será el caso de Géminis y Sagitario respectivamente) y menor para el resto de aspectos. 

Valga decir que cualquier otro planeta de nuestra carta natal que tengamos dentro del orbe de aspecto con el eclipse en alguno de esos cuatro signos se verá fuertemente afectado.

Pero, sea como sea, se va a evidenciar un cambio resaltante en algún área de nuestra existencia, dependiendo de en que casa astrológica nos caiga el eclipse.

Y bien, toca ahora analizar qué puede representar este eclipse solar a nivel personal.

Un eclipse solar en el signo de Géminis, hace referencia, primero que nada, a una merma en la energía vital que ocupamos en nuestros procesos mentales y comunicativos, que puede producir fatiga o falta de energía para pensar, para hablar, para escribir, lo cual puede ser experimentado como una especie de pereza intelectual, no obstante, es simplemente que nuestra mente se encuentra, en cierta forma, desbordada por ese contenido inconsciente que está emergiendo, por tanto, es importante reconocer, aceptar e integrar sanamente la sombra  de la mente, su lado más oscuro y reprimido, su enorme potencial creador.

Géminis también tiene que ver con el cinetismo, el movimiento, la capacidad de ir de un lado a otro, por ello, puede que también nos sintamos con menos ganas de movernos, de desplazarnos, de hacer diligencias, de conducir, incluso de caminar. 

En este sentido, sería interesante comprender cuáles son las motivaciones internas más profundas que realmente hacen que queramos ponernos en movimiento, porqué preferimos ir a un lugar que a otro, cómo nos sentimos desplazándonos de una forma u otra, preguntarnos si estamos realmente cómodos cuando lo hacemos de una determinada manera. 

Dicho de otra forma, quizá descubramos que no nos sintamos realmente a gusto conduciendo un coche y preferiríamos ir en bicicleta o en metro o viceversa, o tal vez necesitemos cambiar de zapatos, o ir por un camino más agradable a la vista, que nos relaje y nos produzca disfrute en lugar de disconfort.

A todo lo anterior hay que agregar que Mercurio se encuentra retrógrado en el signo de Géminis, que es además uno de sus domicilios (el otro es el signo de Virgo), y que estará en conjunción al Sol y a la Luna, con sólo un grado de orbe, durante el eclipse,  por tanto, qué mejor momento para replantearnos la forma en que pensamos, nos comunicamos y nos movemos.

Este eclipse constituirá un reseteo a nivel mental, informativo, comunicacional y en lo relativo al movimiento y al transporte, tanto a nivel personal como colectivo, que conducirá a un cambio en estos ámbitos.

Ello puede dar lugar, aunado a la energía de Mercurio retrógrado a muchos acontecimientos.

Pueden llegar a suceder, por ejemplo, apagones informativos, averías en los servicios de telefonía o cualquier otra forma de comunicación, así como en los medios de transporte, así como problemas relativos a la vialidad.

Igualmente, podemos experimentar retrasos en el trasporte y las comunicaciones, correos que se pierden por el camino, comunicaciones que tardan en ser contestadas o que postergamos en contestar.

Es importante señalar que Géminis es primer signo donde la dualidad se hace patente, está representado por los hermanos Cástor y Pólux, conocidos como los Dioscuros, por ello tiene una connotación de hermandad, complicidad y de esa otra cara de nosotros mismos, de esa parte no reconocida que el hermano refleja, esa otra mitad de la que nos diferenciamos a pesar de nuestras semejanzas y del lazo que nos une. 

En un sentido más profundo, son esas dos mitades de uno mismo, nuestro lado de luz y oscuridad que, hermanados, unas veces se encompinchan y otras hacen pulso a ver quién domina la situación; son ese ángel y ese demonio que llevamos dentro, lo aceptado y lo reprimido, que es aquello que hemos negado, rechazado u olvidado, que pugna por salir a la consciencia y que alberga un enorme potencial para la luz, que sólo conseguiremos desarrollar si lo aceptamos, abrazamos, sanamos y canalizamos creativamente. 

Las relaciones con hermanos, ya sea consanguíneos o hermanos de vida, o con personas con quienes tengamos alguna relación de especial complicidad, así como con vecinos, pueden verse de alguna manera afectadas o alteradas tanto por la energía del eclipse geminiano como por Mercurio retrógrado en Géminis. Puede que recibamos noticias impactantes de su parte, que nos encontremos revisando viejos temas pendientes con ellos, o incluso el propio vínculo.

Las relaciones con amantes pueden verse igualmente afectadas a través de las ideas, la comunicación, la información o los desplazamientos. Podría ocurrir también que recibamos noticias sobre algún/a ex , que se reanude la comunicación con este/a o que incluso ocurra algún reencuentro.  

Por otra parte, este eclipse en conjunción a Mercurio retrógrado en Géminis puede marcar un tiempo propicio para cosas tales como encontrar papeles que habían sido extraviados, enterarnos de asuntos que permanecían ocultos o recuperar información que habíamos perdido.

La energía de Mercurio retrógrado en Géminis también es favorable para revisar y corregir textos, no obstante, hay que tener en cuenta que, con la energía del eclipse, la tendencia será a poner nuestra inspiración, intuición y sensibilidad en su faceta más profunda por encima del raciocinio, por tanto, se verá más favorecida la escritura orientada a textos creativos tales como novelas o artículos de corte artístico, psicológico o humanístico, que no la de tipo técnico o científico. 

Ello no quiere decir que no podamos realizarla si esa es nuestra tarea pero tendremos que ser precavidos para ceñirnos a lo meramente metodológico y no vernos tentados a teñir el texto de nuestras propias elucubraciones fundamentadas en esas percepciones internas que pugnan por salir al territorio de la mente, a no ser que estemos investigando algo y queramos abordarlo desde perspectivas o enfoques diferentes que quizá nos lleven a geniales descubrimientos, cosa que puede verse favorecida por el trígono que estarán formando el Sol, la Luna y Mercurio retrógrado en Géminis con Saturno en Acuario.

Sea como sea, es buen momento para tomar consciencia del talento que podamos poseer para elaborar ideas, para informar, comunicar,  escribir, y encontrar o redescubrir nuestro estilo particular de hacerlo, nuestra propia voz. Ello, nos puede permitir empoderarnos, abrirnos puertas en algún ámbito de nuestras vidas, dependiendo de la casa donde caiga el eclipse en nuestra carta natal, tal como lo indica el hecho de que el eclipse ocurra en torno al Nodo Norte, el cual representa una puerta que se abre hacia el futuro y que nos orienta hacia nuestra misión.

Así mismo, será posible redescubrir el encanto de la lectura y/o adentrarnos más profundo en ella. 

Hay que ser especialmente precavidos, no obstante, con qué tipo de cosas alimentamos nuestro intelecto en este período ya que, sea lo que sea, su impacto puede ser mayor en nosotros, y no se trata de tener una indigestión intelectual, sino de saborear a profundidad aquello que es realmente nutritivo para nosotros, aquello que puede hacernos tomar consciencia y evolucionar.

Es importante mencionar también la cuadratura que las luminarias junto a Mercurio retrógrado en Géminis estarán formando con Neptuno en Piscis.

Este aspecto tenso con el planeta de lo ilusorio puede traer como consecuencia la proliferación de engaños mediáticos, de fake news, de mentiras y entuertos, de paranoias colectivas, de conspiranoias (me refiero a aquellas que de verdad lo son, no a las genuinas percepciones e investigaciones serias y contrastadas de aquellas verdades ocultas que el sistema se empeña en negarnos).

Seguramente, Mercurio retrógrado y el eclipse nos ayudarán a descubrir tanto engaño pero la mentira y la confusión estarán allí, tendiendo su trampa, generando tensión y obstaculizando el camino a la verdad, que, todo sea dicho, en este mundo es tan relativa pues cada uno tiene la suya propia, mientras otros se empeñan en creer a ciegas lo que les cuentan los medios que suelen responder muchas veces a los intereses de ciertos poderes que quieren mantener el control. 

En este sentido, el eclipse solar geminiano es una excelente oportunidad para tomar consciencia de aquello que, lejos de ser un mero dicho, es toda una realidad, la información es poder.

Por ello, es fundamental aprender a discernir de qué fuentes bebemos y, sobre todo, aprender a cuestionar, a replantearnos la información, a aprender a pensar por nosotros mismos pero con criterio no al tun tún, de lo contrario puede que nos dejemos arrastrar por quimeras y fantasías que, lejos de acercarnos a la verdad trascendente y a una visión más fidedigna de la “realidad” (así, entre comillas, pues a final de cuentas todo en esta existencia es ilusorio), nos adormecen más. Aquí es donde la energía de Virgo nos sería de gran ayuda, pues es el signo vinculado a la verdad, al discernimiento, el que nos permite cribar las semillas, separar aquello que es verdadero de lo que no lo es.

La cuadratura a Neptuno también puede sacar a flote conflictos entre la mente racional y nuestra capacidad de soñar, imaginar o fantasear así como también entre nuestra dimensión mental y espiritual, el reto será encontrar la manera en que la nuestro raciocinio y nuestra inspiración y sensibilidad, así como nuestra razón y nuestra fe y conexión con lo divino o lo mágico, puedan actuar en sinergia de forma creativa y productiva. Habrá que ser precavidos, en todo caso, ante timadores que se aprovechan de las inquietudes espirituales de las personas para sacar provecho de ellas, pues la energía del eclipse puede representar un momento de mayor vulnerabilidad a éstos, así que hay que afinar el detector de sectas y falsos maestros.

En un sentido más material es muy factible que lleven a nosotros informaciones confusas, poco claras o tergiversadas, así como también sufrir extravíos de móviles, libros, carpetas o lentes, pero al estar Mercurio retrógrado es muy factible que consigamos recuperarlos. Así mismo, los robos y los timos pueden estar a la orden del día, así que habrá que ser más precavidos al respecto.

En otro orden de ideas, los eclipses solares siempre han guardado relación con el oscurecimiento, decaimiento o desaparición de figuras masculinas y, a nivel colectivo, de personalidades que ostentan algún tipo de poder o tienen un cierto brillo, como pueden ser mandatarios, famosos y personajes destacados de la sociedad, así como también con el eclipsamiento de figuras masculinas por parte de figuras femeninas.

En este caso, por tratarse de un eclipse solar acontecido en el signo de Géminis, podría tratarse, sobre todo, de personalidades del mundo intelectual, tal como escritores, conferencistas o comunicadores sociales.

Géminis es además un signo vinculado al comercio, por lo que este ámbito también puede verse afectado por la impronta del eclipse, que se dejará sentir de aquí al próximo eclipse de igual naturaleza, es decir, de aquí a unos seis meses cuando acontezca el próximo eclipse solar, (hay otro enfoque que afirma que su efecto se extiende hasta un año después y otro que propone que lo hace tantos años como horas dura el eclipse) aunque puede encontrar cierta resolución toda vez que Mercurio retrógrado llegue ocupar el punto oscuro (grado exacto donde ocurre el eclipse), que en este caso es el grado 19 de Géminis, lo cual ocurrirá sólo un día después.

En ese momento, quizá se repiensen algunas cosas, se recupere cierta información, se retomen conversaciones o se retorne a lugares, que acaben de desencadenar, canalicen o reorienten los acontecimientos propiciados por la energía del eclipse. 

Luego, entre el 1 y 2 julio, Mercurio, ya en movimiento directo, volverá a activar el eclipse, ofreciendo otra oportunidad de resolución para el mismo, desencadenando o poniendo en marcha ciertos acontecimientos de tipo mercurial, es decir, relativos a las ideas, la información, la comunicación, el movimiento, el transporte, el comercio, las relaciones de hermandad, etc., o a través de la intervención de personas mercuriales o que se comportan puntualmente de forma mercurial.

En cuanto a los lugares que pueden verse más afectados por el eclipse, cabría mencionar todos aquellos por los que pasará el cono de sombra, que en este caso incluirán al Polo Norte, a Groenlandia, Canadá, gran parte de la costa este de Estados Unidos, Europa y el norte de Asia, así como también aquellos donde el eclipse será angular, es decir, que caerá en conjunción a uno de los cuatro ángulos de la carta levantada para ese lugar en el momento del eclipse.

Otro de los acontecimientos que suelen activar los eclipses son los movimientos telúricos y, en ocasiones, otro tipo de fenómenos naturales, así como también cambios importantes y eventuales sucesos catastróficos ocasionados por la mano del hombre. 

En este caso, la cuadratura del eclipse a Neptuno en Piscis puede inclinar más a catástrofes vinculadas al mar, tales como maremotos, hundimientos de barcos, ahogamientos, rompimiento resaltantes de icebergs (dado el trígono del eclipse a Saturno en Acuario y el paso del cono de sombra por el polo Norte y Groenlandia). 

También podrían llegar a acontecer hechos nefastos propiciados por el fanatismo y, dado el trígono que el Sol, la Luna y Mercurio retrógrado en Géminis estarán formando durante el eclipse solar con Saturno en Acuario, aunado a la cuadratura de este con Urano en Tauro y la oposición entre Marte, situado en el grado 29 de Cáncer para el momento del eclipse y Plutón en Capricornio, es factible la ocurrencia de algún suceso dramático que puede recordarnos mucho a hechos ya acontecidos en el pasado y que seguramente será utilizados como cortina de humo para desviar la atención sobre otros temas, un suceso que podría resonar sobre manera con la imagen del Arcano XVI, la Torre. Lo otro que podría ocurrir es que se revele información oculta hasta ahora sobre ese hecho pasado del que os hablo. Esperemos que sea esto último y no lo anterior lo que ocurra que con el año que llevamos nada más nos faltaba.

También podría ocurrir algún crack financiero probablemente vinculado a los medios de comunicación de masas, a empresas de telefonía, al sector automotriz o al transporte en general. 

En todo caso, las noticias de impacto pueden estar a la orden del día.

Es recomendable siempre que hay un eclipse mantenerse bien hidratado, evitar los excesos en la comida y de cualquier cosa que pueda alterar nuestro metabolismo o nuestra sistema nervioso. 

Así mismo, es importante, estar lo más relajados posible, reducir el nivel de stress, descansar suficiente, meditar y aprovechar el momento para hacer introspección y trabajo interno, observar y aceptar lo que de ello emerja sin juzgar, intentando sanar y transmutar lo que sea preciso y dar un canal creativo a aquello que sea posible (evidentemente, esto último no es tarea de un día, sino que lo haremos en la medida en que la impronta energética del eclipse sea experimentada en nosotros a lo largo de su tiempo de influencia). 

Físicamente, hemos de cuidar especialmente, durante el tiempo que dure la impronta del eclipse, las zonas anatómicas regidas por Géminis y por el planeta Mercurio, tales como la tráquea, bronquios y pulmones, las clavículas, escápulas, omóplatos, los brazos (incluidos sus huesos, húmero, cúbito y radio), las manos y el sistema nervioso periférico.

También es recomendable no emprender proyectos o iniciativas importantes en torno al día del eclipse,  y, dado que está Mercurio retrógrado evitar firmar contratos o, si no queda más remedio, al menos prestar especial atención a la letra pequeña. De igual manera, estaría bien revisar con  detenimiento nuestros escritos y comunicaciones con el fin de evitar omitir aquello que es realmente importante.

Deseo pues que tengáis un eclipse revelador, que os muestre aquello que necesitáis trabajar y que asumáis la responsabilidad de hacerlo ya que ello redundará en el avance de vuestro proceso evolutivo.



Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga


Luna llena en Géminis 2020 y Eclipse Lunar Penumbral


Cuando la Luna llena brilla en el signo de Géminis, el flujo de información aumenta enormemente, las ideas y la comunicación, así como también el movimiento adquieren mayor relevancia y se convierten en la substancia que nos anima a nivel emocional.

El alma entonces se ve impregnada de ese contenido, de esa información que, como el viento, se mueve veloz dentro de nosotros. 

¿Qué noticias e información en general nos llega y cómo impacta esta en nuestro mundo emocional?

¿Qué intenta comunicarnos, es decir, a nivel profundo, qué mensaje nos trae? 

¿Qué lectura podemos sacar en nuestro interior de todo ello?

¿Qué emociones se mueven y de qué manera? 

¿Cómo las gestionamos, procesamos e integramos y cómo nos transforman?

Son preguntas que sería conveniente hacernos en torno al trabajo interior que precisa ser desplegado durante el transcurso de esta lunación. 

Y es que Mercurio, dispositor de esta Luna llena por su regencia sobre el signo de Géminis, se encuentra en el enigmático y transmutador signo de Escorpio, un signo al que le apasiona investigar y descubrir aquello que está oculto, ir a la raíz de las cosas, a las entrañas mismas de la vida, donde todo muere y renace, invitándonos a un proceso de autoindagación profunda, por medio del cual la mente hará acopio de la información que deriva de nuestras emociones y la escrutará a profundidad, transformando e integrando ese contenido, como una forma de purificar nuestro mundo interior a través del plano mental.

Por este motivo, nuestros pensamientos serán más que nunca el termómetro y el barómetro de nuestro mundo emocional y reflejarán especialmente la sombra, lo no reconocido ni aceptado, así como el dolor que, a través del tiempo, hemos anidado en nuestra alma. 

Tendremos pues una gran oportunidad de utilizar la mente, la comunicación, así como también la escritura, como herramienta de trabajo terapéutico.

Pero esto no es todo, ya que, en esta oportunidad, la Luna será la protagonista de un eclipse lunar penumbral, específicamente en el grado 8 del signo de Géminis, donde su luz será velada, por lo que se hace importante revisar qué planetas o puntos de nuestra carta natal recibirán aspectos de la Luna llena eclipsada, especialmente de conjunción, ya que esta representará un oscurecimiento sobre ese planeta o punto astrológico, así como la casa donde este tendrá lugar, para conocer qué energías se verán afectadas y en qué ámbito de la vida se verán manifestados los cambios que el eclipse estará propiciando. 

Dicho esto, es esencial recordar que los eclipses de Luna traen siempre consigo una potente propuesta de trabajo interior, al mostrarnos la sombra de nuestro contenido interno, lo cual intensifica la faena que Mercurio, como dispositor de esta Luna, desarrollará en territorio escorpiano. 

Otro factor a resaltar es el nodo en torno al cual acontece el eclipse, que en este caso se trata del Nodo Norte, una puerta de conexión con el futuro y con la misión de vida que, en este año y hasta comienzos de 2022, al encontrarse este nodo recorriendo el signo de Géminis, se expresará principalmente por medio de las ideas, la información, el movimiento y la comunicación, a través de esa casa de nuestra carta natal por donde se encuentre transitando. 

En este sentido, este eclipse lunar tendrá la función de calibrar y reencauzar nuestra misión por medio de la energía geminiana.

Por ello, es fundamental estar muy atentos a la información que aflore de nuestro inconsciente en torno a esta lunación y de aquí a seis meses, tiempo en que tendremos como tarea integrar todo ese contenido que vendrá a representar un conjunto de indicaciones de ruta dibujándose en el mapa de nuestro proceso evolutivo.


Esto puede verse expresado, por ejemplo, a través de ideas que irrumpen poderosamente en nuestra mente y que han sido gestadas desde nuestro interior, de noticias que ajustan nuestra dirección en algún campo de la vida y de conversaciones reveladoras que nos permiten tomar mayor consciencia de aquello que, por cualquier motivo, intentábamos negar y que es preciso reconocer y aceptar para reencauzar el rumbo de nuestra existencia. 

Así mismo, pueden llegar a movilizarse de forma contundente temas relacionados con hermanos y/o vecinos, con el vecindario donde habitamos, con desplazamientos o viajes cortos, así como también con medios de transporte, con las herramientas que utilizamos para comunicarnos, como puede ser el teléfono u otros dispositivos, noticias familiares o relacionadas con la vivienda, escrituras de casas y, al encontrarse Mercurio en Escorpio, escrituras de herencias, poderes, noticias de defunciones o cualquier noticia o información que de alguna manera nos toca la raíz y, en última instancia, nos transforma.

En otro orden de ideas, será preciso tener precaución de resguardar debidamente la información importante para nosotros, ya sea personal, familiar o de cualquier otro tipo, ya que puede verse destruida o afectada de alguna manera, por ejemplo, a través de algún problema informático, así que no está demás hacer un respaldo de la misma y/o guardarla en un lugar que consideremos seguro, así como tener cuidado de no descargar programas que pudieran traer consigo algún tipo de virus o spyware. 

En lo que a salud se refiere, Géminis rige los brazos, las manos y el aparato respiratorio, por lo que es conveniente, en cuanto a los primeros, evitar movimientos bruscos, malas posturas, etc., y en cuanto al segundo, fortalecer el sistema inmune, prevenir contagios de gripes y afines y respirar el aire puro de la naturaleza de forma consciente. 

También es importante tener en cuenta que, a nivel mundano, la Luna representa al pueblo y a las naciones, razón por la cual un eclipse lunar siempre nos hablará de acontecimientos que les afectan, cosa que se verá especialmente escenificada en aquellos países por donde pasa el cono del eclipse, pudiendo incidir también en aquellos lugares regidos por el signo donde el eclipse acontece, que en este caso es el comunicativo, cambiante y polifacético signo de Géminis. 

Teniendo en cuenta, como ya he mencionado, la presencia de Mercurio, dispositor lunar, en el signo de Escorpio, es de esperar que las noticias oscuras y misteriosas estén a la orden del día, así como también aquellas que hagan referencia a muertes, incluidas las de personajes públicos y populares, a movimientos sísmicos y erupciones volcánicas, tragedias o situaciones transformadoras relacionadas con el comercio y los medios de transporte y de comunicación, y las relacionadas con el petróleo y la minería, etc.

Es muy posible además que ocurran averías o caídas en la telefonía u otros medios de comunicación, así como también interrupciones parciales en los medios de transporte o en la vialidad. 

Otro factor a tener en cuenta es la conjunción de la Luna llena eclipsada con la estrella fija Aldebarán, el ojo del toro, una estrella de la naturaleza de Marte, así como del Sol con Antares, el corazón del escorpión, estrella aciaga, también asociada a una naturaleza predominantemente marcial, lo cual dota a este acontecimiento cósmico con una importante carga de lucha y conflicto. 

Puede que sintamos, a nivel personal, y/o colectivo que es preciso luchar por algo que para nosotros es fundamental, ya sea a nivel emocional, familiar, intelectual, ideológico, o bien, en función de la defensa de nuestras necesidades básicas.

Así que no será extraño, si recibimos algún aspecto de la Luna y del Sol a algún planeta u otro punto importante de nuestra carta, vernos envueltos en mayor o menor medida, ya sea que lo deseemos a nivel consciente o no, en algún tipo de disputa, discusión o altercado, a través del cual cerremos un ciclo en algún ámbito de nuestra vida para abrirnos a algo nuevo, o que demos un giro de perspectiva a nuestra forma de pensar o comprender un asunto a raíz de un suceso tenso o conflictivo. Puede incluso que la tensión sea esencialmente experimentada a través de un conflicto interior que nos lleve a replantearnos nuestros ideales y nuestra visión desde una comprensión más profunda que nos conduzca a pensar y a comunicarnos de forma renovada y empoderadora. 

Como si no bastase con lo anterior, el Sol también estará en conjunción a otra estrella aciaga, llamada Han, de la naturaleza de Saturno y de Venus, perteneciente a la constelación de Ofiuco y asociada a la enfermedad, la ruina y la desgracia, muy en la línea de la tendencia nefasta que ha tenido 2020, año que jamás olvidaremos pero del que también hemos aprendido mucho. 

La participación de Urano, aún en retrógrado en el signo de Tauro, de la dinámica intrínseca de este plenilunio, por medio de un semisextil que la Luna estará formando con este, y un quinconcio con el Sol, dará un toque de imprevisibilidad, sorpresa y brusquedad a los acontecimientos que estarán por suscitarse. 

Por otra parte, habrá que estar más atentos que nunca y aprender a discernir entre lo que es verdadero y lo que no, ya que el control informativo y la manipulación mediática camparan a sus anchas más que de costumbre. Un blackout informativo por ejemplo, no seria de extrañar en estos tiempos.


En este sentido, Mercurio en Escorpio puede darnos la suficiente agudeza y suspicacia para no dejarnos engañar, y también facilitar que salgan a la palestra asuntos que se habían mantenido ocultos, y que sean investigados y difundidos. 

Sea como sea, intensidad no faltará, así que será un período para desarrollar la fortaleza y la resiliencia a nivel mental que nos permitan sostener nuestra alma en medio de tanto impacto.

Será esencial no ceder el poder sobre nuestros pensamientos, evitando dejarse arrastrar por las corrientes del inconsciente y por las tendencias populares o mediáticas.

Pensar por sí mismo y mantenerse fiel a las propias ideas, sin dejarse pervertir por influencias de todo tipo, es uno de los grandes retos de estos tiempos, donde se hace urgente el empoderamiento a nivel intelectual.

Este será, entre otras cosas, un tiempo excelente para hacer terapia y/o coaching, practicar la escritura terapéutica e investigar sobre temas relacionados con la psicoterapia, el yoga, el esoterismo, las energías y todo lo que sea profundo y misterioso. 

Añadido a esto, la Luna llena geminiana y el Sol sagitariano se encontrarán formando aspectos de sextil y de trígono, respectivamente, con Quirón, que aún se encuentra retrógrado en el signo de Aries, cosa que favorecerá la exploración de nuestras heridas referentes a la identidad, la voluntad, la valentía, la iniciativa, los emprendimientos, la autoafirmación, el nacimiento, el impulso sexual, la agresividad, la violencia, las guerras, la capacidad de luchar, etc. Y en general, esta lunación y el tiempo que se abre con este eclipse, será una gran oportunidad para utilizar la capacidad de autoindagación de nuestra mente, así como su poder transmutador para profundizar en el trabajo de sanación de nuestro clan, ya que podremos abordarlo desde una comprensión más profunda y, de esta manera, abrir la puerta también a nuestra propia sanación. 

Será más fácil también conectar con nuestras memorias ancestrales y reencauzar su legado de cara al futuro. 

Por su parte, el Sol en Sagitario en conjunción al nodo Sur, facilitará recoger la luz que otras culturas nos ofrecen, conectar con la sabiduría del pasado y proyectarla hacia el futuro desde una profunda comprensión de aquello que aún tiene mucho que aportarnos, y a su vez nos animará a soltar viejas creencias e ideologías que ya no son congruentes con nuestro sentir actual.

A nivel emocional, puede que nos sintamos, en mayor o menor medida, inquietos o nerviosos, y muy probablemente no sepamos porqué.

Igualmente, puede que estemos más dispersos y pendientes de muchas cosas a la vez. Nuestra intuición y psiquismo pueden verse notablemente potenciados permitiéndonos acceder a información importante, ya sea por su profundidad, por su grado de complejidad, o bien por su influencia o misterio. 

Es recomendable practicar meditación y/o relajación para bajar el nivel de stress, serenarnos y enfocarnos. 

También es importante, al haber eclipse, evitar comidas copiosas algunas horas antes y después del mismo y, al suceder en el signo de Géminis, es igualmente conveniente evitar el exceso de información ya que este podría llegar a sobresaturarnos.

Sería mejor encontrar un espacio de silencio para nuestra mente, no sin antes permitirle soltar toda la densidad acumulada por medio de la escritura terapéutica o de un diálogo íntimo y profundo que nos permita desahogarnos de forma controlada y madura a la vez que distendida, como bien proponen los sextiles que Mercurio en Escorpio estará formando con Júpiter y Saturno en Capricornio. 

Meditemos pues para hallar ese silencio mental, en el que mueren y renacen los pensamientos, aprendiendo a no identificarnos con ellos y reconociendo su impermanencia, recordando que ese silencio es la verdadera naturaleza de la mente, descansemos en ella para poder renacer más sabios y fuertes.





Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Luna Llena en Géminis 2019


La próxima Luna llena tendrá lugar en un signo caracterizado por su versatilidad, un signo dual, racional y cuyo dominio es el intelecto y la comunicación, Géminis, concretamente en el grado 19 del mismo. 

Cuando acontece el plenilunio en este signo es el momento de tomar conciencia de nuestras emociones desde un punto de vista más racional, de pasarlas por el filtro de la razón, así como de comunicarlas, ya sea de forma verbal o escrita. 

Veremos cómo nuestro mundo interior se dinamiza, como si el aire soplara nuestras emociones, alborotándolas, pudiendo incluso hacernos sentir algo inquietos. Necesitaremos interpretarlas a través del intelecto, pensarlas, traducirlas en palabras, dejar que se expresen, que hablen de lo que hay dentro de nosotros, de nuestras carencias y necesidades, de lo que sentimos y precisamos. 

Así mismo, el afecto y el cuidado serán expresados especialmente a través de la comunicación y de la complicidad. 

Es momento de prestar mayor atención a la comunicación con la familia, en especial con la madre u otras figuras femeninas cercanas a nosotros, así como con aquellas personas por las que sentimos cariño o familiaridad. 

También es posible que nos acerquemos más a nuestros hermanos, que hagamos más manifiesto el afecto que les profesamos y se despierte en nosotros cierto sentimiento maternal hacia ellos. 

El Sol se encontrará iluminando la Luna desde el sabio, optimista y aventurero signo de Sagitario, invitándonos a actuar de forma espontánea y desenfadada, confiada, generosa y alegre, así como también a seguir aprendiendo de todo lo que nos rodea e irradiando lo que hemos aprendido, mientras que la Luna llena geminiana, por su parte, ávida como está de información y estímulos intelectuales hará acopio de ese saber que necesitará comunicar, y esa comunicación será expresada así mismo de forma sabía, espontánea y optimista, pues Mercurio, dispositor de esta Luna por su regencia sobre el signo de Géminis, se encuentra, al igual que el Sol, en el signo de Sagitario.

No obstante, la dinámica solilunar se verá, en cierta forma, empañada por la T cuadrada en que el Sol y la Luna estarán participando con el planeta Neptuno, el cual vendrá a añadir un toque de confusión y falta de realismo, desilusión y desengaños que tendremos que asumir y procesar. Será preciso tener especial cuidado con el exceso de confianza, con la fe y el optimismo ciegos y con albergar falsas esperanzas en algo que nuestra intuición ya nos está avisando que puede resultar engañoso o poco realista.  Los chismes, habladurías y conspiraciones también pueden estar a la orden del día.

Así que, cierta dosis de Saturno, con su actitud pragmática y precavida, puede salvarnos de un desencanto mayor. 

Los sueños deberán ser modulados, de alguna manera, por la inteligencia emocional, para evitar caer de golpe de una nube que tiende a desvanecerse.


Tomaremos consciencia de que, si no hacemos el esfuerzo necesario para darles forma desde nuestro interior a través de las ideas y para proyectarlos y expandirlos a través de nuestra acción, estos difícilmente se realizarán. 

Es tiempo pues de andar con pies de plomo si no queremos derrapar. 

Hemos de procurar tener la mente apuntando al infinito para llegar cuanto más lejos podamos y apelar ala guía de nuestra intuición pero, a la vez, tener los pies bien puestos sobre la tierra para que no nos estrellemos con quimeras, sino que plasmemos las posibilidades que seamos capaces de manifestar para nosotros.

Será necesaria la fe pero también la racionalidad, más cuando los imprevistos de Urano, que estará en quinconcio con Mercurio pueden generar alteraciones que nos hagan tener que ajustar aquello que habíamos pensado o incluso dicho. 

De igual manera habrá que estar atentos a la forma en que nuestros pensamientos, palabras y movimientos son capaces de generar alteración y producir cambios que hagan dar a nuestra vida pequeños o grandes saltos, modificando de alguna manera aquello que dábamos por sentado. 

Como he dicho antes, la inteligencia emocional será fundamental en estos momentos para no acabar metidos en algún berenjenal o que nuestros planes se vean alterados por nuestra propia imprudencia o desatino. 

El ámbito familiar también puede verse afectado por esta T cuadrada, dando origen a situaciones confusas, malentendidos y desilusiones en ese terreno. 

Podría acontecer también algún problema con la vivienda, especialmente con el agua, o algún tipo de situación caótica en ella. 

Es posible también que tenga lugar alguna situación que nos haga sentir que nuestro espacio se encuentra de alguna manera invadido o alienado, haciéndonos sentir algo inseguros y desubicados. 

También es posible que algún familiar o figura femenina importante en nuestra vida esté pasando por un momento de inflexión en su vida que lo/la tenga algo apesadumbrado/a y hagamos todo lo posible por animarle, o que nosotros mismos lo estemos por algún tema familiar o de la casa y necesitemos comunicarlo y recibir ese ánimo que nos ayude a levantar la moral. 

Puede haber también algún asunto relacionado con el extranjero, con viajes, o con algún tema ideológico, ya sea filosófico, político o religioso que nos genere dudas o preocupación, o bien, que nos lleve a algún tipo de debate con amigos o a través de las redes sociales. 

Nuestras emociones tenderán a la dispersión, puede que estemos más preocupados de lo habitual y que queramos atender muchas cosas a la vez. 

Será difícil concentrarnos en una sola cosa pero eso sí, nuestra curiosidad e imaginación se verán estimuladas y nos sentiremos atraídos por lecturas que las fomenten, por temas fantásticos, mitológicos, de misterio, etc., aunque también pueden llamar nuestra atención los dramas e historias que nos sensibilicen, que despierten nuestra compasión y nos lleven a una reflexión interior, incluso puede que nos sintamos llamados a escribir o charlar sobre alguno de estos temas o que algún intenso efluvio de inspiración poética nos motive a drenar la agitación interior del momento con cierto aire filosófico y trascendente.


En todo caso, el objetivo de ellas será expandir el dominio de nuestra mente, abrirla a la cultura, a la aventura, a lo filosófico, ideológico y abstracto, a la búsqueda de un sentido superior, tal como lo propone el actual tránsito de Mercurio en Sagitario, dando salida a esa estimulante T cuadrada de la que participan el Sol en Sagitario, la Luna en Géminis y Neptuno en Piscis, que nos pedirá, ante todo, ser más curiosos de lo habitual y trascender nuestras creencias, ir un poco más  allá de lo conocido, incluso dudar de la idiosincrasia cultural y/o los principios ideológicos a los que nuestro ego se ha adherido como marco de referencia, cuestionándolos cuando estos no reflejen sensibilidad y compasión.

Como siempre, será preciso asistirnos de la meditación, la cual ya debería ser una disciplina y que, aunque pueda verse dificultada por este momento de agitación interior, es la mejor herramienta para generar un estado de calma que permita posteriormente procesar nuestras emociones de forma más ágil e inteligente. 

Que podáis procuraros ese espacio y aprovechar lo mejor posible esta Luna, con la astucia que Géminis provee, esa astucia sana, que nos ayuda a sortear los más insospechados obstáculos y nos resguarda de las trampas caprichosas que a veces nosotros mismos proyectamos para autosabotearnos. 

Así es a veces este extraño juego que la conciencia experimenta, juguemos pues con sabiduría para aprender a reconocer la ilusión, sólo así podremos reconocernos a nosotros mismos.



Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Luna Llena en Géminis 2018


Esta Luna llena en Géminis tiene lugar justo el día en que el Sol hace su entrada al signo de Sagitario en conjunción al planeta Júpiter, regente de este signo, el cual hace poco ha comenzado su andadura de un año por el mismo.

Tal conjunción estará irradiando una energía bastante optimista, alegre y desenfadada, sostenida en gran medida por la fe y los ideales, que serán el faro expansivo que guíe nuestros propósitos, dando luz a una Luna llena en Géminis que, sin embargo, puede presentarse algo tensa, en parte, a causa de la T cuadrada de la que participa, en la cual Marte en Piscis se encontrará simultáneamente en cuadratura a la Luna llena en Géminis y a la conjunción Sol/Júpiter en Sagitario, ejerciendo así de punto focal de esta configuración que manifestará, entre otras cosas, indecisión, o bien, decisiones dolorosas ante noticias que nos sobrepasan, incluso tratándose de buenas noticias u oportunidades, puede que estas nos planteen el hacer algún sacrificio o tomar alguna iniciativa incierta, haciéndonos sentir en conflicto entre la confianza y la inseguridad, y es que, no siempre podemos obrar con certeza por más prometedoras que parezcan las oportunidades. La voluntad divina tendrá, en todo caso, la última palabra.

Por si fuera poco, el regente de esta Luna llena en Géminis, Mercurio, se encuentra retrógrado en el signo de Sagitario, su signo de destierro, donde su energía no se muestra de forma natural, ni está cómodo, no obstante puede propiciar facilidad para abordar temas filosóficos por medio de la mente racional a través de escritura, lecturas, diálogos o conferencias que pueden resultar muy enriquecedoras para aquellos amantes de la religión, la filosofía, la cultura o la política, surgiendo temas recurrentes para ser tratados bajo una nueva luz.

El problema es que Mercurio se encuentra formando parte de una cuadratura con Neptuno en Piscis, pudiendo dar origen a confusiones, falsas informaciones, engaños, exageraciones, fanatismos, perdida de perspectiva, etc. 

Así mismo, al encontrarse retrógrado, también puede suscitar retrasos en la información, sobre todo en aquella proveniente del extranjero, dando origen a percances, confusiones y preocupación, siendo muy posible, incluso, que se pierdan papeles, información, libros o maletas, así que no está de más ser más precavidos que de costumbre siempre que dependa de nosotros.

También pueden llegar noticias lejanas que nos hagan fluctuar entre el dolor y la alegría, la desazón y la esperanza, así que algunos tendremos que hacer un ejercicio de fortaleza y apelar a la gracia divina, para sostener la fe y recobrar la esperanza cuando todo parezca nublarse.

Quizá sea un buen momento para revisar la forma en que nos comunicamos con lo divino y recordar que no es algo ajeno a nosotros, el Universo no está saboteando nuestros sueños y esperanzas, simplemente está manifestando un devenir que emerge de la fuente en consonancia y resonancia a nuestras proyecciones mentales, así que sería interesante revisar hasta que punto nuestra mente está vibrando alto o, por el contrario, se deja abatir fácilmente por los avatares de la vida proyectando decepción, miedos, incertidumbre desesperación, sufrimiento y.desasosiego. Al fin y al cabo, la dualidad, representada por el signo de Géminis, no es más que una ilusión creada por nosotros mismos, qué proyectemos o manifestemos dependerá, en gran medida, de nuestro estado mental.

Recuperemos el optimismo y la fe a pesar de los pesares, no nos dejemos hundir en el abismo abisal de nuestros miedos y dolores, aceptémoslos y experimentémoslos sin aferramiento, con la entrega y la confianza de quien sabe que todo responde a un propósito mayor, y mantengámonos abiertos a las nuevas oportunidades de soñar, de reír y de expandirnos en la exploración de esta experiencia vital, en la cual la conciencia nos está obsequiando a cada instante luminosos aprendizajes que nos acercan a nuestro propio propósito.

Reflexionemos ante tanta confusión que es una muestra fehaciente de la naturaleza ilusoria de este mundo y de este juego de experimentación que la conciencia generó para reconocerse. Aprendamos a discernir entre lo que es parte de esta ensoñación y lo realmente trascendente. 

El silencio, como siempre, acaba siendo el gran maestro allí donde las palabras se vuelven recurrentes disertaciones filosóficas que, a pesar de poder acercarnos cada vez más a una verdad, a vislumbrarla o aprehenderla, nunca serán capaces de abarcarla en su totalidad, pues el límite .de estas comienza donde nace el silencio, que es infinito, eterno, pleno e imponderablemente más profundo que cualquier conclusión a la que podamos llegar a través de las ideas. 

Experimentemos pues esta particular Luna llena en Géminis, una Luna para pensar, escribir, comunicar, caminar, movernos, viajar e intercambiar recursos e información, pero también para reflexionar sobre nuestro propósito existencial, ese que tanto nos hemos retrasado en experimentar porque olvidamos que no es una meta en sí sino el mismo viaje vivido plenamente, con consciencia, desde la divina presencia del Ser.



Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga