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Luna Llena en Tauro 2022 y Eclipse Lunar



Tauro es un signo que nos vincula, sobre todo, al mundo material y sensorial. 

Regido tradicionalmente por Venus y, a nivel moderno, por la Tierra, este signo nos acerca a la belleza de la creación, a la naturaleza y sus frutos, al mundo natural y, en general a la manifestación, a cualquier cosa física, ya sea creada por la naturaleza o por el hombre, representando así, desde nuestro cuerpo físico, nuestros bosques, selvas y jardines, nuestra comida, hasta el dinero y cualquier otro tipo de recurso o posesión.

Teniendo como palabras clave, “tener” y “querer”,  este signo representa no sólo nuestros recursos y posesiones materiales, sino también todo aquello que tiene un valor para nosotros, así como la capacidad de valorarnos a nosotros mismos.

Por ello, cuando la Luna llena tiene lugar en este signo es normal que se movilicen, tanto interiormente como en nuestra cotidianidad, temas relacionados con el dinero, los recursos, las posesiones, los valores y la autoestima, invitándonos a hacer una toma de consciencia al respecto.

Así mismo, las cualidades y características de este signo, como son: su pragmatismo, su tenacidad, su paciencia, su sensorialidad y sensualidad, su belleza, su calma, comodidad y hedonismo, su parsimonia y su terquedad, así como su trabajo, esfuerzo y constructivismo pueden florecer en nuestro interior e impregnar nuestro mundo emocional e instintivo, así como nuestro día a día y, en especial, nuestra vida íntima, nuestro hogar, nuestra familia y afectos.

Y en esta oportunidad, la Luna llena, que tendrá lugar concretamente en el grado 16 de este signo firme y terrenal, vendrá acompañada de la energía caótica, revolucionaria, sabia y renovadora del planeta Urano, con quien se encontrará haciendo conjunción, y será además eclipsada por la sombra de la Tierra, invitándonos, todo ello, a un profundo ejercicio de desapego y renovación interior llevado a cabo desde el enfoque realista y pragmático que tanto Tauro como signo, como la Tierra como agente eclipsante de la Luna, proponen.

Es momento pues de atender a la necesidad interior de cambio y desapego respecto a patrones emocionales, instintivos y ancestrales relacionados con el dinero, los recursos, las posesiones, los valores y la autoestima, lo cual nos abrirá la puerta, representada por el Nodo Norte, en torno al cual tendrá lugar este eclipse lunar, a una perspectiva renovada de estos asuntos que nos permitirá evolucionar en este sentido.

Hemos de entender que los valores cambian con el paso de las eras, que la forma de concebir y  manejar el mundo material no es la misma que antaño, que incluso la forma en que percibimos y comprendemos el cuerpo, la belleza, la sensualidad y la sensorialidad está cambiando; que es momento de despertar a una nueva visión de la naturaleza y del mundo físico, de despertar nuestros sentidos y renovar nuestros valores, así como de aprender a gestionar de forma innovadora, original y creativa nuestros recursos, todo ello en coherencia con nuestro actual estadio evolutivo y en pro del fluir de esa evolución, en consonancia con esos saltos cuánticos que están sacudiendo este planeta, del cual formamos parte. 

La energía de Urano en Tauro ha venido a traernos un periodo de inestabilidad y cambios a nivel material y a proponernos un cambio de paradigma y una renovación en este sentido. Así mismo representa, entre otras cosas, la intervención a través de la tecnología del cuerpo y la naturaleza. Y, en general, caos, crisis y cambios radicales que afectan a la naturaleza, a las finanzas y los valores.

Como manifestación de ello podemos ver, entre otras cosas, el cambio climático, sea que este se trate de un proceso natural de renovación del planeta o de algo provocado o acelerado por la acción de la contaminación que la industrialización y otros factores como la manipulación climática han propiciado, el dinero y la banca virtual, la inestabilidad financiera, los cambios radicales en cuanto a cánones de belleza que se están gestando o introduciendo en la sociedad, los avances e intervenciones, positivos o no en cuanto a su efecto, en materia de genética, la crisis de recursos, orquestada o no, que supone el tener que ahorrar en materia energética, la biomonitorización que pretenden implementar, etc.

Por contraparte, y en un sentido más positivo, Urano en Tauro nos despertará a través de la naturaleza, nos hará tomar consciencia de la sabiduría maravillosa que esta entraña, de su poder creador, destructor y renovador, llamándonos a establecer una relación más consciente y coherente con esta, proponiéndonos un retorno a los orígenes en función de la conexión que, como seres humanos, tenemos con ella. 

No son pocas las personas que están dejando las grandes ciudades por entornos más sanos, tranquilos y naturales  o, al menos, se lo han planteado.

Así mismo, cada día hay más personas veganas o vegetarianas, aunque lamentablemente para algunos esto no es más que una moda a la que se han adherido influenciados por tendencias ideológicas, algo muy propio de los tránsitos de Urano, pero para otros es el síntoma de una toma de consciencia real, típica también de Urano, que es, en su sentido más elevado, el despertador de la consciencia.

Otro ejemplo de la influencia positiva de su tránsito por el signo de Tauro es la conexión con los árboles que cada vez más personas experimentamos y el mayor conocimiento que se tiene de estos a través de algunos descubrimientos que han revolucionado la forma en que los percibimos, como por ejemplo, las redes de interconexión a través de las raíces, así como otros descubrimientos recientes acerca del mundo natural.

En fin, Urano en Tauro se ha hecho notar, en lo bueno y en lo malo, no se puede decir que no, y ahora, con el eclipse de Luna en conjunción al mismo, todos estos temas cobrarán mayor relevancia, permitiendo ver con mayor claridad el lado denso de este tránsito pero también el potencial positivo que ha permanecido oculto, reprimido o negado, subyaciendo en un nivel inconsciente y que ahora podrá ser visibilizado y valorado desde una perspectiva práctica para abrirnos la puerta a nuevas posibilidades.

A nivel emocional e instintivo, será un momento de experimentar la energía de Tauro, especialmente de aquellas características de su naturaleza que hayamos podido estar negando o reprimiendo en nosotros y de las que, con ese enfoque de la sombra que representa el eclipse, vamos a poder tomar consciencia. 

Es posible, por ejemplo, que algunos descubran su lado más terco, perezoso, hedonista y parsimonioso, o bien, su capacidad de trabajo, esfuerzo y ahorro. 

Así mismo, puede que algunas personas tomen mayor consciencia de la paz y la belleza que pueden encontrar en lo más profundo de sí mismos a través de la introspección o la meditación, de su necesidad de conexión con la naturaleza, con la belleza y con el arte, de sus valores, de su relación con su cuerpo, con el dinero y las posesiones, así como de su autoestima.

Todo ello acompañado de una sensación de inquietud respecto a lo que en su vida cotidiana puede estar detonando esta toma consciencia, y con la urgente necesidad de un cambio de perspectiva o, incluso, de su modo de vida a uno más coherente con su actual estado evolutivo.

Habrá, sobre todo, una necesidad de liberarnos de ciertos recuerdos, emociones y apegos que nos mantienen estancados o anclados a un pasado que ya no resuena con nosotros, al menos en un sentido práctico, antiguos patrones emocionales que, lejos de aportarnos, nos complican la vida, así como apegos y dependencias que nos dificultan el experimentar nuestro propio valor, el ser capaces de desarrollar y disfrutar de nuestros propios recursos, de encontrar nuestra propia estabilidad y descubrir nuestra propia paz, seguridad y belleza.

En este sentido, este eclipse nos llama a una depuración o limpieza de nuestro mundo emocional en función de una visión y experimentación más práctica a la par que libre, original  e independiente de nuestros recursos, valores, autoestima, sensorialidad, sensualidad, disfrute, seguridad, capacidad de trabajo, belleza.

Es por ello importante reevaluar hasta que punto la inercia de los patrones familiares y ancestrales nos han marcado o determinado en todos esos factores y sentir el pulso de nuestra consciencia despertando a una renovada visión al respecto. 

Y quizá, por estar Urano retrógrado y en cuadratura a Saturno en Acuario  se nos pueda hacer algo cuesta arriba o representar todo un desafío el implementar los cambios que empiezan a resonar como una necesidad en nosotros, pero la toma de consciencia a la que llegaremos a través de una profunda introspección, de sucesos inesperados o de crisis existenciales que nos sacudan y nos despierten nos abrirá la puerta a que esa semilla de transformación que se gestó, durante el novilunio de este ciclo lunar, con el reciente eclipse de Sol en Escorpio, y que ahora florece en nuestro interior como la necesidad de un salto cuántico muy práctico y certero, se afiance dentro de nosotros y, en el momento oportuno, pueda manifestarse plenamente, por ahora, si estamos atentos, veremos señales, sincronicidades y situaciones inesperadas que, en el fluir de los acontecimientos nos irán guiando, nos toca a nosotros aprovechar su impulso que no es más que el reflejo de nuestra propia intuición y pulsiones inconscientes hacia ese cambio que nuestra alma precisa, revisar los cambios que ya hicimos en un pasado reciente para ajustar la dirección del timón, e ir resolviendo a nivel práctico en función del aquí y ahora y del futuro que deseamos propiciar,  tomando acciones empoderadas, profundas y transformadoras en nuestra vida, tal como propone el Sol en Escorpio, en el lado opuesto del eje del plenilunio, que acabarán por catapultarnos en el momento preciso a ese cambio radical que tanto anhelamos.

Ese Sol escorpiano nos dará la oportunidad de soltar muchos condicionamientos egóicos que resultan tóxicos y que son un lastre que hay que dejar marchar a través de esa otra puerta maravillosa que es el nodo Sur, con el cual se encuentra haciendo conjunción junto a Mercurio y a Venus.

Tal conjunción en el intenso territorio de Escorpio nos invita, entre otras cosas, a tomar consciencia tanto de tendencias nocivas como de potencialidades creativas inexploradas en o a través de nuestra sociabilización y en nuestra comunicación, así como en nuestras relaciones, especialmente de pareja o asociación, pero también con hermanos, primos, amantes, vecinos. 

En fin, que nuestras relaciones nos mostrarán aspectos oscuros, reprimidos o negados de nosotros mismos, del otro, o de la relación que será preciso, reconocer, abrazar e integrar sana y creativamente, transformando aquello que sea preciso ya sea para el bienestar propio, ajeno o mutuo, lo cual puede resultar muy sanador.

De igual manera, es preciso tomar consciencia de hasta qué punto hemos cedido nuestro poder a otros o, por el contrario, hemos avasallado a estos con nuestra posesividad, control u otras actitudes negativas, ya que ha llegado el momento de relajarse un poco, de soltar las obsesiones y/o neurosis de control, que se acaban convirtiendo en cadenas forjadas por el miedo y los complejos, para poder empoderarnos y empoderar sanamente al otro y a la relación, desde un amor profundo, verdadero y comprometido, fortaleciendo y transformando el vínculo en una experiencia más sana,  sabia y renovadora.

Y a ello contribuirá la limpieza de patrones inconscientes y heredados de los que tomaremos consciencia con este eclipse de Luna en conjunción a Urano en Tauro.

Por su parte, la T cuadrada que tendrá lugar entre la Luna y Urano en Tauro, Mercurio, el Sol y Venus en Escorpio y Saturno en Acuario, teniendo a este último como punto focal, nos propondrá el desafío de tener que hacer cambios estructurales en alguna faceta de nuestras vidas, renovar aquellas estructuras ya caducas que no contribuyen a nuestra evolución, romper con los miedos y condicionamientos que nos limitan o el revelarse ante alguna figura de autoridad que nos resulte opresora y castrante, o bien, el reto de tener que poner orden en el caos en algún ámbito de nuestra existencia. Para algunos, incluso, podría representar el experimentar alguna situación en la que se vea limitada su  libertad y/o sus derechos en algún sentido. Sea como sea, cualquiera de estas cosas servirá de catalizador para que aquellos cambios y transformaciones que queremos llevar a cabo sean posibles, o bien para que se gesten ciertos procesos que son precisos para nuestro despertar, aprendizaje, transformación y evolución. 

Ante todo esto, será la prudencia, el amor y la consciencia quienes nos ayuden a transitar estos procesos y a salir renovados, más sabios y fuertes de ellos.

Finalmente, y como recomendación en los días y horas cercanos al eclipse, es fundamental cuidar especialmente nuestro descanso y alimentación, así como beber suficiente agua y escuchar, cuidar y honrar nuestro cuerpo, que es nuestro templo y nuestro vehículo de manifestación, ya que hay mayor tendencia a somatizar, dado que nuestro cuerpo físico, representado por la energía de la Tierra, y nuestras emociones, representadas por la energía de la Luna, están en este momento estableciendo una conexión más íntima, así que, de alguna manera, nuestro cuerpo podría hablarnos con mayor vehemencia de aquello que nos inquieta interiormente para que le prestemos la debida atención y lo resolvamos de la forma más práctica, creativa y coherente posible.

Es importante también meditar y conectar con la naturaleza, en especial con los árboles, con la tierra, con las plantas, las flores, los cristales y las piedras, siendo un buen momento, por ejemplo, para visitar esos antiguos templos de piedra que son legado de nuestros ancestros, como pueden ser Stonehenge o las pirámides, e intentar percibir y comprender la enseñanza y la sabiduría que hay grabada en ellas como puerta de conexión con los fenómenos celestes y las energías cósmicas y telúricas, como testigos de un pasado que nos devuelve a los orígenes, como centinelas de este tiempo presente tan convulso y de un futuro que quizá no alcanzamos a imaginar del todo.

Ojalá podamos y sepamos aprovechar la impronta de esta eclipse, cooperar con el reseteo interior que nos propone y e integrar su energía sanadora y renovadora en pro de nuestra evolución y en beneficio de nuestras relaciones.




Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Luna Llena en Tauro 2021 y Eclipse Lunar

En esta oportunidad la Luna llena, que tendrá lugar en el grado 27 del signo de Tauro, nos obsequiará un eclipse, que como todo eclipse, además de ser un fabuloso espectáculo para aquellos que puedan presenciarlo, representará el advenimiento de cambios y el desarrollo de situaciones contundentes que pueden impactar en nuestra existencia tanto a nivel personal como colectivo.

Por si fuera poco, este eclipse lunar tendrá lugar en conjunción a Algol, una estrella aciaga, considerada la más maléfica del firmamento.

Se dice que la Luna en conjunción a Algol puede representar incluso enfermedad extrema o muerte, pero no os asustéis pues tal conjunción sólo afectará directamente a aquellas personas que tienen algún planeta o punto importante de la carta en conjunción u otro aspecto mayor a esta estrella, y su manifestación dependerá de la casa donde tenga lugar el plenilunio y, por ende, el eclipse lunar. Además, situaciones tan extremas como las mencionadas tendrían que estar de alguna manera representadas también en otros tránsitos, así como en la revolución solar y en  las direcciones primarias para que tengan lugar. 

En todo caso, el efecto de esa conjunción y del eclipse podrá llegar a notarse de alguna manera, en mayor o menor medida, en aquella casa donde tenga lugar en nuestra carta, por lo que es importante estar preparados física y psicológicamente, fortalecernos en ambos sentidos y actuar con prudencia según corresponda, evitar todo aquello que nos debilite, así como acciones riesgosas o imprudentes. No es momento para descuidarse, para cometer insensateces ni para exponerse a peligros innecesarios, especialmente en todo lo referente al ámbito vital representado por la casa astrológica donde el eclipse y la conjunción lunar con esta estrella tendrán lugar en nuestra carta.

Caput Algol, nombre de esta estrella, hace alusión a la cabeza de la Medusa, una de las górgonas, cuya mirada tenía la capacidad de convertir en piedra todo aquello que alcanzaba. De la misma manera que en el mito, una conjunción importante con esta estrella puede dar lugar a situaciones que nos dejan de piedra, por lo que los hechos y noticias impactantes estarán en auge durante este plenilunio, así como a lo largo de este ciclo lunar y del período de influencia del eclipse, respecto al cual hay diferentes criterios, entre ellos, el que señala que este se extiende durante unos seis meses, hasta el próximo eclipse de igual naturaleza. 

Algol entraña un gran poder, magnético, intenso, y transformador, que puede resultar tremendamente influyente. Es una estrella que tiende a dar pasión, ambición, liderazgo, logros innovadores, que puede paralizarnos, defenestrarnos, conducirnos a experimentar la furia en nosotros mismos o a ser víctimas de la furia o las pasiones ajenas, pero también puede llegar a empoderarnos, siendo una estrella capaz de abrir el camino a nuevas posibilidades, que es irreverente, transgrede, y rompe esquemas. Puede dar también una tendencia vengativa y pendenciera. Se sabe además, según la tradición, que si culmina junto al Sol, la Luna o Júpiter puede conceder la victoria.

Así que habrá que estar atentos a las oportunidades que se presenten que aunque puedan representar un gran desafío también podrían conducirnos a conectar con ese poder que, como todo poder, es preciso saber canalizar sabiamente para que no acabe destruyéndonos o “petrificando” en un sentido negativo aquello en lo que lo volcamos, todo y que petrificar puede tener muchas acepciones, desde congelar, pasmar, entumecer, estancar, sorprender o aterrorizar, hasta endurecer, fosilizar, lo cual último puede darle un sentido de perpetuación o conservación, así que probablemente todo dependerá del asunto y del contexto. 

Pero dejemos a un lado a Algol por un momento para hablar de lo que representa una Luna llena y un eclipse lunar en Tauro.

Como bien sabemos, la Luna está relacionada principalmente con las emociones, la intuición y el psiquismo en general, el inconsciente personal y familiar, los instintos, los hábitos, lo femenino, la madre, la familia, el hogar, la casa y la sabiduría ancestral.

En este orden de ideas, cuando la Luna florece en el signo de Tauro, nuestras emociones e instintos son detonados a través de nuestros sentidos, estamos más sensibles al mundo material, más receptivos a lo que nuestro cuerpo nos transmite y, así mismo, este se impregna con mayor fuerza de nuestras emociones, por lo que se hace más fácil somatizar.

Sentiremos la necesidad de experimentar más plenamente nuestros sentidos, de ser acariciados y acariciar, de disfrutar de la comida, del sabor y aroma de los alimentos, así como de tés, infusiones o cualquier otra bebida cuyo sabor, aroma y energía estimule o reconforte nuestro organismo.

También precisaremos más de lo habitual del contacto con la naturaleza, de disfrutar del sosiego y la belleza que esta nos ofrenda, de conectar con su sabiduría, con su magia y nutrición. Esta nos llama de alguna manera para que sintamos su presencia, para que nos deleitamos escuchando el canto de las aves, para arroparnos a la sombra de un árbol, para que lo abracemos y nos permitamos sentir su fuerza, su paz, su sanación, para sumergirnos en la mágica atmósfera de algún paisaje o en el encanto de un amanecer o atardecer.

Es tiempo pues de disfrutar de su bondad, de su frescura y hermosura, así como de la belleza presente en todo lo que nos rodea, de las cosas lindas que podamos encontrar en algún pueblo o ciudad, del arte y de todo lo hermoso que nuestra alma sea capaz de apreciar a través de nuestros ojos.  De igual manera, es momento de tomar consciencia de la belleza de nuestra  propia alma y de las almas de  aquellos con los que de una forma u otra nos relacionamos y que podremos apreciar y constatar a través de sus hábitos, de su actitud, de sus cuidados y afecto y de gestos que manifiestan de forma concreta su bondad y sus valores.

Siguiendo con la tónica emocional de la Luna llena en Tauro, tenderemos a experimentar la paz y la tranquilidad interior en medio de la vorágine diaria y a tomarnos las cosas más calma de la habitual, aunque eso no quiere decir que no podamos explotar si otras emociones menos agradables se van acumulando sin ser debidamente expresadas en su momento.

Sea como sea, la Luna taurina nos lleva a procesar con lentitud las emociones, a digerirlas poco a poco, por tanto, a asimilarlas mejor. 

Es un signo que tiende a ser tranquilo, afable, que se siente cómodo y que, de lo contrario, hace todo lo posible para que así sea, él se concede todo lo que necesita, disfruta de los placeres de la vida y de la experimentación de sus sentidos. 

La Luna en este signo provee, por tanto, de una sensibilidad especial en cuanto a los sentidos se refiere, de una afinada percepción y una capacidad de intuir a través de las sensaciones que nos transmite nuestro cuerpo, así como de concreción en cuanto a la satisfacción de las necesidades se refiere, que serán colmadas de la forma más práctica posible y procurando siempre el confort y la seguridad.

Buscará no sólo su propia comodidad sino también hacer que los demás se sientan confortables y a gusto, esta es una de las formas que tiene de cuidarles y expresarles su afecto, como lo es el hacerles sentir queridos y valorados, a través de mimos y regalos.

Por ello, durante este plenilunio y en el transcurso de este ciclo lunar  tenderemos a  mostrarnos más querendones, hedonistas y complacientes.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el eclipse lunar en este signo puede hacer aflorar en nosotros los aspectos más oscuros de su naturaleza, tales como su terquedad, su incredulidad, su tendencia a la vagancia, el pasotismo y la apatía, en contraste con su costumbre de trabajar frenéticamente, así como también su avaricia y su vanidad.

Pueden exacerbarse también el apego, que puede conducir a la posesividad, la excesiva preocupación por el cuerpo y por el mundo material, que pueden llevarnos a descuidar aspectos más profundos y trascendentes de la vida, así como también la autocomplacencia de los sentidos y la insatisfacción, que pueden conducir a la gula, en un intento de llenar con la comida nuestros vacíos emocionales, como también suelen intentar llenarse comprando cosas que a veces luego ni usamos.

Pero en esa sombra taurina también hay tesoros ocultos que vale la pena rescatar de ese baúl que es el inconsciente y que el eclipse nos revelará, se trata de emociones, actitudes y cualidades  que por algún motivo pudimos haber negado o reprimido en mayor o menor medida y que ahora pueden aflorar para nosotros, tales como la dulzura, el cariño, la fidelidad, la paciencia, la seguridad, la paz, la fertilidad, la productividad, la sensualidad, el erotismo, la belleza, la perseverancia, el trabajo, la sana ambición, el ahorro, la capacidad de dar y de recibir, etc.

Tauro es el signo del querer y el tener, así que esta es una excelente oportunidad para tomar consciencia de nuestros condicionamientos inconscientes acerca del dinero, posesiones y recursos en general, respecto a aquello que tenemos y queremos y a nuestra relación con el cuerpo y con el mundo material.

¿Nos sentimos merecedores de las aquello que queremos? ¿Nos conformamos aunque realmente no tengamos suplidas todas nuestras necesidades o nos ocupamos en tener todo aquello que sea necesario para sentirnos bien nutridos, cuidados, arropados y satisfechos? 

¿Qué sentimientos tenemos respecto al dinero? Qué emociones nos genera? ¿Qué despierta en nosotros? ¿Acaso rechazo, aceptación, agradecimiento, vergüenza, desmerecimiento, dolor, miedo, indiferencia, satisfacción, insatisfacción, incertidumbre, inquietud, orgullo, arrogancia, despotismo, egoísmo, tacañería, ambición, avaricia, despilfarro, ahorro, generosidad, merecimiento, motivación, espíritu de superación, confort, alegría, paz, tranquilidad, seguridad? 

¿A qué lo asociamos? ¿En qué basamos su valor?

¿Qué relación tenemos con nuestro cuerpo? ¿Lo respetamos, lo honramos, lo cuidamos, lo veneramos? ¿Lo reconocemos como el templo de nuestra alma y del espíritu que somos en esencia? ¿Disfrutamos sanamente de nuestros sentidos? 

¿Y con la belleza, qué relación tenemos? 

¿Nos dejamos influir por los cánones marcados por la sociedad y la moda o permitimos a nuestra alma percibir la belleza natural de todo cuanto existe, dándonos el permiso de sentirnos atraídos por aquello que realmente nos resuena.

¿Aceptamos nuestra belleza natural?, ¿le sacamos partido?, ¿adornamos nuestro cuerpo como a nosotros nos gusta?, ¿vestimos como realmente nos agrada? ¿Estamos conectados con nuestro erotismo y  sensualidad?

¿Y nuestra autoestima, cómo anda? ¿Qué diálogos internos tenemos respecto a nuestro propio valor?

Son todas preguntas que podríamos hacernos como ejercicio interno aprovechando la energía de este eclipse lunar.

A nivel familiar y hogareño, estaremos más atentos a los aspectos prácticos, a la economía familiar, a la comida y los recursos de la familia, sintiendo más que nunca la necesidad y la inquietud de trabajar todo lo que haga falta para darles todo aquello que puedan precisar.

Así mismo, prestaremos mayor atención a asuntos como el ornato de la casa, el cuidado del jardín, etc.

Es posible, por otra parte, que hagamos o recibamos algún obsequio especial a/de algún familiar o afecto, también puede que salgan a la palestra préstamos y deudas familiares que será preciso atender o que compartamos algún banquete especialmente abundante y goloso. 

Puede igualmente que algún regalo, recurso o bien que adquiramos o algún asunto relacionado con dinero, sirva como medio para generar complicidad o para abrir el camino al diálogo con algún familiar o afecto, como bien indica la conjunción de esta Luna en Tauro con el Nodo Norte geminiano. 

Independientemente de ello, es un momento excelente para tomar consciencia del valor de la familia y los afectos, del gran regalo que representa tenerlos y de todo lo que aportan a nuestra vida, así como de aquello que nosotros le aportamos.

Pero el eclipse también puede afectar la vida familiar, poniendo a prueba los aspectos prácticos de esta, tales como los recursos y la economía. La atmósfera hogareña también podría verse afectada por defectos propios de este signo, como el excesivo apego, la posesividad o la intransigencia.

En líneas generales, dada la impronta energética que dejará el eclipse, el materialismo y el pragmatismo pueden llegar a opacar lo emocional, lo instintivo, lo psíquico, lo familiar y lo afectivo.

Y ha llegado el momento de hablar de los aspectos vinculados a este plenilunio eclipsado, los cuales acabarán de dar forma a la dinámica energética del mismo y a los sucesos que puede desencadenar.

Por un lado tenemos una conjunción del Sol a Mercurio en Escorpio, que estarán oponiendo juntos a la Luna en Tauro, que cobra una importancia mayor por el hecho de ser Mercurio el dispositor del Nodo Norte que aún se encuentra en el signo de Géminis en conjunción a la Luna taurina, casi como un preludio de su próxima entrada a este signo. 

Dicha unión planetaria nos invita a una transmutación egoica en la que la mente jugará un papel muy importante, pues esa transmutación egoica pasa por una transformación mental, por un proceso de reconocimiento, aceptación transmutación e integración de la sombra mental, de todo lo reprimido en la mente que ahora sale a la luz y que puede resultar destructivo si no sabemos canalizarlo, o bien creativo y empoderador. 

En todo caso habrá que pasar por un proceso de muerte y renacimiento a nivel intelectual, mental y comunicacional, en el que tendremos que dejar ir conceptos e ideas caducas y viejas formas de pensar o de expresar lo que pensamos, lo cual puede resultar doloroso y conflictivo si nos resistimos a ello, pero muy sanador y fortalecedor si aceptamos el proceso y cooperamos con este, a cambio obtendremos una profunda sabiduría. 

El silencio también forma parte del trabajo con esta energía, así como la observación, la autoindagación, la profundización y agudeza mental, a veces es mejor callar y sólo hablar cuando realmente tenemos algo importante, empoderador, sabio y transformador que decir, que entrar en luchas de poder por tener la razón que pueden resultar muy hirientes, dañinas y autodestructivas.

El hecho de que el eclipse tenga lugar en torno al Nodo Norte nos indica que una puerta se abrirá hacia nuevas experiencias y aprendizajes relacionados con la energía lunar eclipsada, por lo tanto es una puerta abierta a  los cambios que este eclipse detonará, una puerta que, tal como el signo de Géminis sugiere, estará definida, entre otras cosas, por las ideas, la comunicación, la información, el movimiento, los desplazamientos, la inteligencia, la versatilidad, la ambivalencia, la complicidad, la astucia, la inquietud, el nerviosismo y otras características y cualidades vinculadas a este signo. 

En este sentido, dado que el eclipse lunar tendrá lugar en el signo de Tauro, no serán de extrañar noticias resaltantes relativas a alteraciones contundentes en cuanto a la  economía y los recursos. Si tenemos en cuenta que la Luna estará en conjunción a Ceres, podemos inferir afectaciones en cuanto a la agricultura y el medio ambiente que incidirán negativamente en la economía, tales como pérdida de cosechas, desertificación, desastres naturales, destrucción indiscriminada de bosques, etc. 

Esto, aunado a problemas en el sector transporte, en el comercio y a los problemas energéticos que se han acentuado durante el actual stellium en Escorpio, dará lugar a un período de inflación y desabastecimiento, así que si llevas tiempo pensando en hacer una huerta, creo que ha llegado el momento. Venus, dispositor de esta Luna por su regencia tradicional sobre el signo de Tauro, en el signo de Capricornio, nos pide un uso responsable de los recursos y nos invita a ser austeros.

Ni que decir que la Tierra, al ser también dispositor de esta Luna llena, por su regencia moderna sobre el signo de Tauro, siendo protagonista junto a la Luna de este eclipse taurino, ya que durante su conjunción a la Luna en torno al Nodo (Norte, en este caso), es su sombra la que interfiere con la Luz que el astro rey le provee, nos mostrará la sombra de Tauro, enseñándonos de qué manera la economía puede hacer mella en los países, ciudades, pueblos y familias, todos representados por la Luna.  

Veremos la natural productividad y fertilidad de este signo mutada en escasez y decaimiento, seremos testigos de los estragos del cambio climático, que se verá acentuado, y padeceremos el encarecimiento y la carestía, lo cual sólo podremos sortear si desarrollamos y ponemos en práctica virtudes propias de Tauro, tales como la paciencia, el esfuerzo, la tenacidad, la fertilidad, el ahorro, la productividad y la creatividad.

Aunado a lo anterior tendremos a Júpiter en Acuario como punto focal de una T cuadratura formada con la Luna en Tauro y el Sol y Mercurio en Escorpio, lo cual traerá problemas en cuanto a los asuntos internacionales y conflictos políticos de diversa índole, que incluirán problemas con el transporte y con el rubro energético, con las importaciones y exportaciones  conflictos migratorios. 

La conjunción del Sol y Mercurio en Escorpio puede  sacar a la luz casos de corrupción, mafias y otros asuntos tenebrosos que inundarán las noticias. Y con la asistencia del Nodo Sur conjunto al Sol dará la oportunidad de revisar información relativa a personajes famosos fallecidos y, en algunos casos, incluso recuperar su legado.

Ese Sol en Escorpio en conjunción al Nodo Sur en Sagitario en oposición a esa Luna eclipsada en Tauro torno al Nodo Norte en Géminis, puede representar la muerte o caída de algún personaje masculino en el ámbito político o religioso, o cualquier otra figura masculina famosa a nivel internacional que será sustituida por una figura femenina que afectará la economía o que tendrá que lidiar con una economía mermada. Será, en todo caso, una mujer poderosa, impactante, que, cual Medusa, puede dejarnos de piedra con el resultado de sus actos y la contundencia de sus decisiones. Y es que la energía de Algol presente en este eclipse lunar puede hacerse sentir de muchas maneras. 

Está estrella puede, entre otras cosas, proveer un talento excepcional a personas que tienen planetas en conjunción a la misma, así como energías elevadas o espirituales, pero se cree que estas están últimas están reservadas a personas con un alto estadio evolutivo o que están lo suficientemente trabajadas interiormente como para aprovecharlas.

Este eclipse lunar también puede traer consigo la desaparición de figuras femeninas resaltantes por su gran valor personal, por sus recursos, o bien por estar vinculadas al mundo de las finanzas o del medio ambiente. 

Por otra parte, la fertilidad de la población también puede mermar en consonancia con las energías de este eclipse y de aspectos colaterales que reflejan estos tiempos de intervención en el ADN con elementos nocivos a nuestra biología.

La T cuadrada entre Marte en Escorpio, Urano en Tauro y Saturno en Acuario como punto focal, dispositor de Plutón en Capricornio afinca las oscuras intenciones de las élites de reducir la población a toda costa, transformando nuestra estructura con sus pinchazos mutagénicos, capaces de alterar el organismo.

Sea como sea, estemos preparados para los tiempos que vienen, que serán duros pero de mucho aprendizaje respecto a todo lo que representa la energía de Tauro.

Recojamos la enseñanza que nos deja el Sol en Escorpio y transformemos ese ego que nos oscurece en la creativa luz que florece en medio de la oscuridad, la luz de la consciencia que brilla fuerte, sabia y empoderada, iluminando los más oscuros rincones de nuestra existencia para mostrarnos los apegos que es preciso soltar, para enseñarnos a morir y renacer.

Y con esa luz como guía, encontremos la paz, la dulzura y la bondad, la fertilidad y la creatividad que el signo de Tauro encierra, en medio de este panorama sombrío donde todas esas cualidades se ven opacadas, ellas están en nuestro interior esperando ser rescatadas.

Relativicemos el valor de las cosas, de lo material, que es perecedero, que tarde o temprano desaparece y que puede ir y venir.

Los recursos internos son los que pueden hacer  florecer tarde o temprano la promesa de un futuro donde tener lo necesario no sea un privilegio sino algo natural y accesible a todo aquel que ponga en práctica las virtudes de este signo práctico y fértil,  sereno y trabajador, y podamos disfrutar de una vida sana y sustentable desde el respeto y el amor a este hermoso planeta que es nuestra madre.

Rescatemos también nuestra autoestima en medio de la debacle, que nada ni nadie nos haga dudar de nuestro propio valor, no somos nuestras circunstancias, somos seres espirituales que caminan por la tierra en un maravilloso templo (cuerpo) que les sirve de vehículo para su evolución.



Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga


Luna llena en Tauro 2020 (Luna azul)


Estamos a punto de asistir a una Luna llena más pero no será una Luna cualquiera, ya que, además de ser una Luna azul (cosa que no tiene nada que ver con su color sino con el hecho de ser la segunda Luna llena en acontecer en un mismo mes), se encontrará en conjunción con el original y errático planeta Urano (aún retrógrado), en el grado 8 del signo de Tauro, un signo donde la Luna se encuentra exaltada, muy a gusto, donde sus cualidades se ven potenciadas, sobre todo su fertilidad. 


Urano, por su parte, se encuentra caído en este signo; un planeta revoltoso, asociado a lo inesperado, a las revoluciones y los cambios radicales, en un signo lento, apacible, seguro y estable como lo es Tauro, no puede sentirse a gusto.  Entre otras cosas, puede darnos la sensación de que los cambios que precisamos en nuestras vidas, no se dan tan rápido como quisiéramos y, sin embargo, algunas cosas están cambiando mucho, nuestra seguridad está siendo socavada y nuestra libertad entorpecida, ante esta crisis de escala global que estamos experimentando. 


Sea como sea, la mesa estará servida para que sucedan acontecimientos inesperados en torno a temas relacionados con la energía de Tauro, tales como el dinero y las posesiones. 


Urano, planeta vinculado a las redes, al mundo virtual y a las nuevas tecnologías, está planteando una nueva forma, cada vez más virtual, de relacionarnos con el dinero; está generando cambios radicales en la banca y en las finanzas en general, invitándonos a ser más creativos en cuanto a cómo ganamos y gestionamos nuestro dinero, lo que para algunos representará reinventar sus negocios, introducirse cada vez más en el mundo virtual, digitalizar sus servicios lo máximo posible, etc. La originalidad y creatividad estarán a flor de piel durante esta lunación y serán la clave para gestionar de forma más efectiva nuestros recursos y así fomentar nuestras ganancias. 


A nivel emocional, puede que nuestra seguridad y tranquilidad se vean tambaleadas debido a la agitación que suscitará la mencionada conjunción que, por si fuera poco, será partil (exacta), entre la Luna y Urano en el signo de Tauro. No seràn de extrañar entonces los cambios repentinos en el estado de ánimo, así como tambié,n, cierta actitud de rebeldía interior. 


Por contraparte, esta combinación de energías planetarias nos estará invitando a practicar el desapego emocional, a aprender a experimentar nuestras emociones en el aquí y ahora para luego soltarlas, liberarlas y, de esta manera, liberarnos interiormente. 


Tendremos pues que dar un giro de perspectiva a la forma en que gestionamos nuestro mundo emocional, si queremos experimentar la paz que el signo de Tauro normalmente promete.


Nuestros sentidos, por su parte, pueden estar sobreexcitados y/o más  perceptivos de lo habitual. Es buen momento para experimentar nuevas sensaciones, una infusión, un aroma, fuera de lo común, un paisaje nuevo, algún plato que nunca hayamos probado, un masaje, música diferente a la que acostumbramos a escuchar, etc. 


Nuestra intuición y psiquismo en general también estarán más activados de lo habitual, pudiendo llegar a sorprendernos con destellos o revelaciones que será importante tener en cuenta si queremos materializar nuestros deseos, que con el Sol en Escorpio serán los que nos lleven a actuar y a crear.  


Por otra parte, la vida familiar y los afectos se verán afectados por cambios y situaciones inesperadas. 


Asuntos relacionados con mudanzas, ventas y compras de casa o locales pueden reactivarse. 

Mucha gente se estará planteando irse a vivir cerca de la naturaleza, ante la crisis y los cambios que el mundo experimenta actualmente, será como una especie de llamado interior a retomar esa conexión original que los humanos hemos perdido con la madre natura, a experimentar esa paz, esa sensación de libertad y ese estado de presencia, de aquí y ahora, que ella nos proporciona. 


Otros simplemente querrán echarse una escapada al bosque o a algún otro espacio natural que los renueve y les permita ver las cosas desde una perspectiva diferente.


En todo caso, nos sentiremos llamados a salir de la zona de confort, a cambiar de ambiente. 


En otro orden de ideas, es muy probable que experimentemos entradas o salidas repentinas de dinero en el ámbito familiar, por lo que es importante, en lo posible, estar precavidos ante cualquier contingencia. 


Es posible que estemos de reformas, que se nos antoje redecorar o pintar la casa, que tengamos que reparar alguna avería en ella, hacer algún gasto en electrodomésticos u ordenadores, o que se rompa alguna cosa de valor para nosotros. 


En cuanto a la alimentación, puede que sintamos la necesidad de hacer cambios orientados hacia una nutrición más consciente y natural, no obstante, también es posible que nos veamos asaltados por antojos repentinos, sobre todo de dulces, o que queramos darnos un atracón de comida chatarra. En este sentido, será nuestra vibración la que nos incline hacia una cosa u otra, aunque también podría ser el resultado de circunstancias inesperadas. como puede ser, por ejemplo, una visita sorpresa. 


La libertad, la fraternidad y la amistad también serán temas relevantes debido a la energía uraniana activada por esta Luna llena. 


Respecto al amor, algún suceso inesperado, y quizá hasta accidentoso,  puede llevar a unir más a la pareja, ya que Venus, dispositor de esta Luna llena, por su regencia sobre el signo de Tauro, se encuentra transitando el armonioso y sociable signo de Libra, también regido por este planeta, por lo tanto se encontrará domiciliado y en oposición a Quirón en Aries, así que será igualmente un momento ideal para trabajar alguna herida a través de las relaciones y de la sociabilización. 


Mercurio retrógrado, también en el signo de Libra, puede llevarnos a retomar conversaciones con la pareja sobre temas que habían quedado aparcados, y a volver a hacer uso de ese lenguaje más amoroso que la relación experimentó en otros tiempos. Así mismo, brindará la oportunidad de recuperar la complicidad perdida en aquellas relaciones que estaban un poco apagadas. 

No sería raro, por otra parte, que vuelva a rondarnos, escribirnos o hablarnos algún amor del pasado, probablemente buscando una reconciliación. Será importante, de ser así, valorarlo con cautela para cerciorarnos de la veracidad y firmeza de sus intenciones, ya que Mercurio retrógrado puede ser algo antojadizo y veleta y la Luna llena en conjunción a Urano está marcando el florecimiento de un ciclo lunar de emociones cambiantes. Cuando Mercurio se ponga directo de nuevo es que podremos ver con mayor claridad si esas palabras de amor eran ciertas o puro bla bla bla mercurial. 


Otra cosa que suele ocurrir cuando Mercurio está retrógrado en Libra es que salen a la luz, para bien o para mal, informaciones acerca de la pareja, asociados o de aquella persona que nos atrae, que quizá desconocíamos, así como también sobre mujeres de nuestro entorno, ya que Venus representa, entre otras cosas, la energía femenina.


A escala mundana, esta conjunción puede traer, entre otras cosas, subidas y/o bajadas inesperadas y estrepitosas en la bolsa, disturbios sociales y alteraciones en la naturaleza y en el clima, tales como fuertes vientos, e incluso, desastres naturales, en especial huracanes y terremotos, aunque, como siempre, espero que esto no ocurra, al menos no de forma demasiado violenta y destructiva. En este sentido, se nos estará llamando, como humanidad, a tomar mayor consciencia sobre la ecología y el cambio climático. 


Sea como sea, Urano nos remecerá y traerá cambios de alguna manera, y ello puede afectarnos a nivel emocional y también alterar nuestra economía, ya sea en sentido positivo o negativo, así que es mejor estar prevenidos ante las sacudidas que la energía disruptiva de este planeta puede ocasionar. 


Otra cosa de esperar en torno a esta Luna llena marcada por la energía uraniana, es que acontezcan y/o se anuncien sorprendentes descubrimientos, así como algún adelanto de tipo tecnológico. 


Como aspectos colaterales cabe destacar la cuadratura entre Marte retrógrado en Aries y Júpiter en Capricornio, que está dejando una estela de conflicto en el ámbito religioso, iglesias quemadas, actos violentos en nombre de la fe, una violencia que igualmente puede hacerse notar en la esfera política y en el mundo estudiantil. 


Por su parte, la triple conjunción Júpiter/Saturno/Plutón en Capricornio nos sigue hablando del virus que anda campando a sus anchas por ahí y de las restricciones y control a la que se nos está sometiendo a la población en mayor o menor medida a nivel mundial, así como de la lenta agonía de un sistema caduco que intentará resurgir a través de un nuevo orden mundial con la ya no tan lejana conjunción de Júpiter y Saturno en Acuario a finales de este año pero que está destinado al fracaso, ante la inminente toma de consciencia a la que está llamada a experimentar la humanidad.


A nivel espiritual, se nos ofrece, a través de la conjunción Luna/ Urano en Tauro, una hermosa oportunidad de salto cuántico, en el que nuestra alma, así como también nuestros sentidos serán llamados a despertar.  


Tomaremos mayor consciencia emocional y corporal, así como también de nuestra sensorialidad y del mundo físico en general, recordando que este cuerpo que habitamos es un templo vinculado a otras dimensiones y que, en la medida en que lo cuidemos, podremos hacerlo vibrar más alto y prepararlo para ser un vehículo apto para un mayor nivel de consciencia, y viceversa, en la medida en que nuestra alma resuene en una vibración más elevada, nuestro cuerpo y nuestros sentidos también elevaran su vibración y nos haremos más sensibles y perceptivos. 


Seremos además más conscientes de la fractalidad de la existencia, de las resonancias energéticas entre los diferentes planos, de las sincronicidades y de cómo todo está interconectado en nuestro interior y en la naturaleza, de la cual formamos parte.


Es importante aumentar, en lo posible, el contacto y la conexión con la naturaleza, ya que será ella, en gran medida, la que nos despierte. 


Meditemos en ella, no sólo con los ojos cerrados sino también abiertos, para que al contemplar su belleza y su paz, podamos experimentar la grandiosidad de la existencia, de la manifestación del Ser, que está jugando a reconocerse a través de su propia creación. 


En este sentido, es importante que conectemos también en meditación con nuestro cuerpo, con ese templo que nos acoge en esta experiencia humana que, como consciencia, nos aventuramos a experimentar, y por supuesto, con esa alma que, como un templo más sutil, nos ha albergado vida tras vida, como un útero donde el Ser ha ido gestando su propio despertar.




Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga

Luna Llena en Tauro 2019


La próxima Luna llena tendrá lugar en el fértil y pacífico signo de Tauro, representando el florecimiento de una lunación que tuvo su inicio o novilunio en el intenso y transformador signo de Escorpio.

Por lo tanto, la clave de este ciclo Lunar consiste en hacer un profundo trabajo de autoindagación, de exploración de la sombra a través de nuestras emociones y de reconocimiento, trasmutación e integración de la misma con el fin de revelar el tesoro que alberga nuestra alma, un tesoro radiante de paz y belleza que colmará nuestro interior en la medida que hayamos realizado la alquimia necesaria para ello. 

Las emociones que predominarán durante esta Luna llena serán de calma y serenidad, así como una sensación de seguridad interior. En todo caso, sea lo que sea que sintamos, nos tomaremos nuestro tiempo para digerirlo pues Tauro es un signo lento y que tiende a la acumulación. Así que, puede que parezca que nada ocurre en nuestro interior cuando en realidad estamos haciendo acopio de un montón de emociones que poco a poco iremos degustando, tomándonos nuestro tiempo para experimentarlas hasta que emerjan con toda su fuerza, impregnando cada átomo de nuestro cuerpo. 

Así mismo, dada la naturaleza sensorial de Tauro, la presencia de la Luna llena en este signo, el cual corresponde a su exaltación, hará que nuestros sentidos físicos estén más sensibles y que, por tanto, estemos más perceptivos, lo cual repercutirá en nuestro mundo interior, pues captaremos con mayor facilidad y claridad información sensorial que será susceptible de propiciar respuestas de tipo emocional a esos estímulos que recibamos. Esto hará de nuestra alma un campo fértil, donde podrán aflorar sensaciones, intuiciones y emociones por doquier.

Por ello, es muy importante cuidar de qué nutrimos nuestros sentidos, qué vemos, qué escuchamos, qué olemos, qué saboreamos, qué tocamos… y de qué manera lo hacemos, pues estaremos especialmente sensibles a todo lo que nuestro cuerpo y nuestros sentidos nos transmitan del mundo que nos rodea. 

Nutrirnos de paz, de belleza, de comidas deliciosas, de colorido, de agradables aromas, etc., es la propuesta de esta Luna llena. Degustar una cálida y aromática infusión, dejarnos envolver por el sinuoso humo y el embriagador aroma de un incienso, cuidar de nuestro jardín, visitar la naturaleza o algún parque, sentarnos en el césped al pie de un árbol, admirar la belleza de las flores, ir a algún museo o exposición y disfrutar del arte, pintar o dibujar lo que sintamos, deleitar nuestros oídos con el canto de los pájaros y/o con música de nuestro agrado, disfrutar de un buen masaje, etc. 

Este disfrute de los placeres de la vida, por pequeños o grandes que estos puedan ser, se verá potenciado por la presencia de Venus, quien es dispositor de esta Luna por su regencia sobre el signo de Tauro, en el hedonista signo de Sagitario. Quizá descubramos que eso que llamamos felicidad, al menos en un sentido mundano, no es más que el disfrute de esos pequeños grandes placeres que hacen del día a día algo agradable y satisfactorio. 

La Luna representa también nuestras necesidades por lo que, al florecer en el signo de Tauro, sentiremos la necesidad de estar en calma, de sosiego, de paz y armonía, de belleza y sensualidad, de experimentar plenamente nuestro cuerpo y reconocerlo como el templo donde mora nuestra alma, de disfrutar al máximo de los placeres sensoriales, de las comidas, de las caricias, de todo lo que pueda deleitar nuestros sentidos. Incluso puede que necesitamos descansar y dormir más, hacer una buena siesta o una buena relajación con música antiestrés. 

Un tema muy vinculado al signo Tauro, es el de los recursos, el dinero, el valor que damos a las cosas y el que nos damos a nosotros mismos, por lo que también está asociado a la autoestima, así que puede que estos temas adquieran una especial relevancia en estos días.

Es buen momento para tomar mayor consciencia acerca de nuestros valores y recursos, ver cuáles son nuestras necesidades más apremiantes en este sentido y satisfacerlas en la medida de lo posible, trabajando por ello, algo que a este signo se le da muy bien, pues trabaja con todo su esfuerzo y dedicación y tiene el don de la perseverancia que le ayuda a alcanzar aquello que se propone.

Así que nuestro ánimo por un lado estará predispuesto al disfrute de los sentidos, al descanso, la calma y la tranquilidad y, por otro, dispuesto a emplear toda la fuerza de la que dispongamos en trabajar para satisfacer nuestras necesidades. 

En el ámbito familiar, también relacionado con la Luna, velaremos por conservar la calma y disfrutar con los nuestros de los placeres de la vida, como puede ser una buena comida, un té, una tarta, un paseo por el parque o alguna excursión al bosque u otro entorno natural, donde reine el verdor y se respire paz. 


También puede que algún asunto relevante relacionado con dinero o recursos esté en el foco dentro del ámbito familiar en estos momentos. Es posible que compremos alguna cosa para casa que estábamos necesitando o que nos ocupemos de algún asunto relacionado con la decoración. 

Lo más importante, no obstante, es aprovechar esta Luna para valorar más a nuestra familia y/o afectos, para darnos cuenta del tesoro que representan y cuidarlos con todo el mimo que se merecen. 

En cuanto a los aspectos vinculados a esta Luna llena cabe mencionar una interesante figura de aspectos de la cual participa y que tiene por nombre “Cuna”.

Esta figura es de naturaleza protectora, como una zona de confort en la que nos sentimos a salvo pero que, en cierta forma, también nos separa del entorno, dificultando la expansión de nuestro campo de experiencias más allá de ese límite de seguridad que, de alguna manera, hemos establecido.

De esta configuración se encontrarán participando la oposición solilunar, ubicada, en esta oportunidad, en el eje Tauro-Escorpio, (en Tauro se encontrará la Luna en conjunción al asteroide Vesta, actualmente retrógrado, y en Escorpio se encontrará el Sol en conjunción a Mercurio retrógrado), aunando sus fuerzas a tres sextiles, uno de ellos entre el Sol y Mercurio retrógrado en Escorpio con Saturno y Plutón en Capricornio, otro entre la Luna y Vesta retrógrado en Tauro con Neptuno (también retrógrado) y Lilith en Piscis, y el último, entre Saturno y Plutón en Capricornio y Neptuno y Lilith en Piscis. Para completar la figura tendremos dos trígonos, uno formado por el Sol y Mercurio en Escorpio con Neptuno y Lilith en Piscis y, el otro, por La Luna y Vesta en Tauro con Saturno y Plutón en Capricornio.

Todas estas fuerzas se han aliado para procurarnos un espacio confortable de purificación mental y sanación de patrones obsoletos, ya que estamos en un momento en que la mente puede verse saturada y debilitada por una poderosa carga de negatividad por lo que precisará una profunda revisión o reseteo, una especie de detox para el cual es muy importante generar ese espacio íntimo tranquilo y seguro y donde podamos aislarnos de estímulos externos que sigan intensificando su densidad y convirtiéndola en una especie de basurero. 

En ese espacio seguro de calma y paz podremos reconocer los miedos y condicionamientos que será preciso transformar, a la par que trascender todas nuestras represiones para liberar contenido que, de alguna manera, nos estaba sometiendo inconscientemente, viejos contratos del ego que es preciso revisar, pues ya resultan caducos y no hacen más que estancarnos y limitarnos.

Una vez reconocido esto y hecha la debida catarsis nos sentiremos aliviados y más tranquilos a nivel emocional. Será recomendable meditar, a la par que establecer una disciplina de autoindagación para facilitar este proceso. Se trata pues de una zona de confort erigida con el propósito de realizar una intensa alquimia mental, de mudar la piel cual lo haría una serpiente en una cueva y dejar que nuestro mundo interior participe de ello lo más serenamente posible, permitiendo simplemente que el proceso suceda con total normalidad mientras, por ejemplo, observamos la naturaleza, degustamos una infusión o cantamos una canción, a la vez que nos asistimos de nuestros recursos internos, de nuestra sensibilidad, intuión y psiquismo. De esta manera, al abrazar y cuidar el proceso con serenidad, calidez, devoción y belleza, lo honramos como un momento natural de nuestra evolución. 

A nivel colectivo, es de prestar especial atención a ese Mercurio retrógrado combusto, es decir, en conjunción cerrada al Sol, en el signo de Escorpio, que puede representar, entre otras cosas, algún suceso o persona relevante y/o poderoso que velará una información que se quería sacar a la luz, opacándola. Esto puede manifestarse, por ejemplo, a manera de algún escándalo que realmente oculta algo peor. 

También pueden haber problemas con la telefonía o medios de transporte, ya sea a nivel personal o colectivo, pérdidas de información importante, problemas con hermanos o asuntos que resolver en conjunto que pueden estar relacionados, por ejemplo, con temas de dinero o herencias, escritos o comunicaciones desagradables, desplazamientos con retrasos e inconvenientes, etc. 

Como siempre que Mercurio está retrógrado se recomienda especialmente no firmar documentos importantes y, si no queda otro remedio, poner mucha atención a la letra pequeña. Es importante también revisar los vehículos, lo cual puede evitarnos algún disgusto. 

Por lo demás, qué esta Luna nos acerque a un experimentación interior que resulte placentera, qué sepamos cuidarnos y mimarnos, liberarnos de culpas, reconocer aquellos viejos patrones que nos estancan y es preciso transformar, y depurar la mente para renovarla y permitirle recuperarse de tanta toxicidad que, a través de los medios de comunicación y/o de nuestros propios procesos mentales, ha acumulado, así como de integrar poco a poco los tesoros escondidos en su sombra. 

Permitámonos participar de forma consciente y reflexiva de nuestra evolución y abrazarnos con calidez y ternura procurándonos un espacio de paz, belleza, placer y sosiego que nos reconforte de los avatares de la vida. El camino puede ser duro y oscuro a veces, pero uno puede iluminarlo y hacérselo más agradable.

Nathacha Oura
Astróloga y Taróloga