Acuario




Es el signo del Aguador Celeste, el mitológico Ganímedes, copero de los Dioses, quien vierte su agua luminosa, símbolo de la Sabiduría, sobre el pez austral.

Acuario se caracteriza por su naturaleza fraternal, amistosa, creativa y original.

A pesar de su personalidad inquieta, su mayor necesidad es tener estabilidad, tranquilidad, seguridad y prosperar en la vida, en este sentido el trabajo es algo muy importante para él, pues es su punto de anclaje.

El acuariano precisa contar con valores que cimienten su vida y no solamente tangibles, sino, sobre todo, de tipo espiritual.  Emocionalmente estable, es muy difícil perturbar su fortaleza interior que le permite doblarse como una caña de bambú ante los retos de la vida.

Su gran aspiración o meta es la transformación interior que le permita ser cada vez más despierto, más consciente, tarea en la cual trabajará con ahínco, en un arduo proceso de perfeccionamiento.

Inconformista, rebelde, transgresor y revolucionario, intenta transformar el mundo en el que vive. 

Ha venido ha transmutar en el sistema, promoviendo activamente el cambio, para que aquello que no es funcional pueda dejar paso a posibilidades más efectivas.

Amante de la sabiduría, se aventurará a alcanzar un conocimiento más amplio y elevado de todo.

Lo que más disfruta es relacionarse con los demás pues, siendo capaz de reconocer la luz que existe en quienes le rodean, encuentra que es a través de las relaciones que puede expandir mejor su conciencia, abarcando así una perspectiva más amplia de la vida. De la misma manera se convierte en el iluminador de los demás, el maestro que comparte generosamente su saber con quienes le rodean.

Le interesa involucrarse con el mundo tanto como le sea posible, porque es de esta manera que logra autotrascenderse.

Su filosofía tiende a lo sincrético, intentando reconciliar las diferentes maneras de entender lo superior.

Mentalmente ágil, las ideas de acuario son únicas y audaces, atreviéndose a romper los esquemas establecidos, con sus originales puntos de vista y su accionar impredecible y, en ocasiones, errático. Su manera de pensar es vanguardista, novedosa y auténtica. No en vano, es el signo de los librepensadores, genios e inventores y, habitualmente, será percibido por quienes le rodean como alguien raro o excéntrico.

Sin embargo, Acuario tiene la habilidad de meterse en el bolsillo a los demás y disfruta de la compañía de la gente, simpatizando con aquellas personas con las que descubre que tiene un ideal en común.

Es entonces gregario, se identifica con el grupo, con la sociedad, pero no por ello, deja de ser, a la vez, muy independiente.

La experiencia grupal realmente le permitirá expandirse y darle un sentido trascendente a su vida, pero siempre querrá mantener su libertad y autonomía.

Hace amigos con mucha facilidad y siempre quiere llegar a más personas, prefiere la amistad al amor y, en todo caso, difícilmente se enamorará de alguien que no destaque.

Acuario precisa darle a lo espiritual un sentido práctico y funcional y viceversa.

Es el signo de la cristalización del espíritu, comprende que el Hombre debe realizar lo Divino dentro de sí mismo y que hasta no alcanzar una madurez y responsabilidad sobre su propio proceso evolutivo, este no podrá consumar la fusión con la luz más elevada ni traerla a manifestación en el plano físico.

Sin embargo, no le es fácil asumir responsabilidades, así que tendrá que trabajar muy duro y comprometerse realmente con los cambios profundos que la sociedad demanda, de lo contrario sus ideales pueden quedar en la mera utopía.

Este signo es humanitario y defensor de la libertad.

Altruista, por naturaleza, es capaz de entregarlo todo en favor del bienestar colectivo. Desapegado, valora más lo espiritual que lo material.

Es impaciente y, a pesar de que sus ideas son apresuradas e inmaduras, suele obtener grandes resultados, pero siempre tendrá la sensación de que todo puede mejorarse. Es el signo más progresista de todos, yendo siempre más allá que los del resto de su generación, pues su objetivo fundamental consiste en sacar a la superficie las más profundas y olvidadas verdades y esgrimirlas a la luz de los nuevos tiempos para promover los cambios que la sociedad demanda.